CRISIS Y DOLOR

A una semana de los terremotos en Venezuela: se profundiza la crisis humanitaria en plena búsqueda de sobrevivientes

La cifra de muertos siguen aumentando de manera exponencial y denuncian la falta de infraestructura mínima para poder ayudar a las víctimas, especialmente en la región de la Guaira, calificada de desastre. Allí llegan cientos de ataúdes.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
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A una semana del terremoto. La Guaira

A una semana del terremoto. La Guaira, zona de desastre. (Foto: Reuters)

A una semana de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, La Guaira sigue aislada, crecen las quejas y la búsqueda de sobrevivientes entra en su etapa más difícil. El estado más castigado por los sismos permanece parcialmente aislado por el colapso de rutas, puentes y servicios esenciales, mientras miles de familias denuncian la falta de infraestructura para afrontar una tragedia de esta magnitud y cuestionan la lenta respuesta de las autoridades.

Aunque la ayuda internacional continúa llegando, en numerosos barrios todavía escasean el agua potable, la electricidad, el combustible y la atención médica. Hospitales con daños estructurales trabajan al límite de su capacidad y cientos de personas permanecen en refugios improvisados ante el temor de nuevas réplicas. Vecinos aseguran que muchos edificios colapsaron por años de deterioro y falta de mantenimiento, una crítica que se repite en distintas zonas afectadas.

En paralelo, continúa la búsqueda del argentino Lucas Gámez, desaparecido desde el día del terremoto. Equipos de rescate internacionales y voluntarios mantienen los operativos entre los escombros, aunque con el paso de los días las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen.

El último balance oficial habla de al menos 1.943 muertos, más de 10.000 heridos, unos 16.000 desplazados y cerca de 59.000 edificios dañados o destruidos. Además, organismos internacionales advierten sobre el riesgo de enfermedades, la falta de alimentos y la necesidad de ampliar la asistencia humanitaria para cientos de miles de personas afectadas.

La Guaira, entre la desesperación y la bronca por la ayuda insuficiente

Una semana después del terremoto, La Guaira sigue entre los escombros: familias denuncian abandono y exigen ayuda urgente. A siete días del devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, la emergencia humanitaria continúa golpeando con fuerza al estado de La Guaira, donde miles de personas siguen viviendo entre edificios derrumbados, calles bloqueadas y servicios básicos colapsados.

Mientras las tareas de rescate avanzan lentamente, crecen las quejas de los vecinos por la falta de infraestructura, la demora en la asistencia y el abandono que, aseguran, sufren desde el primer día de la tragedia.

En localidades como Catia La Mar, Caraballeda y Tanaguarena, el paisaje continúa dominado por montañas de escombros y estructuras reducidas a ruinas. Muchas familias permanecen durmiendo en carpas improvisadas, plazas o dentro de vehículos por temor a nuevas réplicas, mientras otras intentan rescatar las pocas pertenencias que quedaron bajo los edificios colapsados. La falta de agua potable, electricidad, combustible y comunicaciones complica aún más la situación cotidiana.

Los reclamos apuntan especialmente a la respuesta oficial. Vecinos denuncian que la ayuda llega de manera desigual y que, en numerosos sectores, fueron los propios habitantes quienes organizaron las primeras tareas de búsqueda y remoción de escombros.

También cuestionan el deterioro de la infraestructura pública y privada, al considerar que muchos edificios no estaban preparados para resistir un sismo de semejante magnitud. Voluntarios y organizaciones humanitarias advierten además sobre el riesgo sanitario por la acumulación de residuos, la falta de agua y la presencia de cuerpos que aún permanecen bajo los escombros.

"Recen por él": la desesperada búsqueda de Lucas Gámez

La búsqueda de Lucas Gámez, el nene argentino de 8 años desaparecido tras el devastador terremoto que sacudió el estado venezolano de La Guaira, atraviesa horas decisivas. Mientras los equipos de rescate continúan removiendo toneladas de escombros, su mamá, Blancalida Martínez Coronado, volvió a hacer un conmovedor llamado a través de las redes sociales para mantener viva la esperanza de encontrarlo con vida.

Con la voz quebrada por la emoción, la mujer pidió que continúe la cadena de oración que comenzó apenas ocurrió la tragedia. "Sé que siempre les pido lo mismo, pero para mí es muy importante. La oración de tanta gente que ni siquiera conoce a Lucas nos ha dado fuerzas para seguir adelante", expresó en un video difundido desde el lugar donde trabajan los rescatistas.

La madre explicó que las tareas de búsqueda se complicaron por las condiciones del terreno y por la lluvia que cayó durante la noche, lo que obligó a suspender momentáneamente los trabajos. Sin embargo, aseguró que los operativos se reanudaron con la esperanza de llegar al sector donde creen que podría encontrarse el niño. Según indicó, ese punto es de muy difícil acceso y demandará varias horas de excavación.

Lucas desapareció cuando el edificio donde se encontraba junto a sus tíos colapsó durante los sismos. La principal hipótesis de la familia se basa en el relato de un vecino que compartió con ellos el ascensor segundos antes del derrumbe, lo que permitió reconstruir los últimos movimientos del chico e identificar el área donde podría haber quedado atrapado. Su padre también sostuvo que mantienen la esperanza de encontrarlo con vida y recordó que, días atrás, hubo indicios que alimentaron esa posibilidad, aunque finalmente no pudieron ser confirmados.

Mientras la búsqueda continúa sin descanso, miles de personas siguen acompañando a la familia con mensajes de apoyo y oraciones, en una historia que se convirtió en uno de los símbolos más conmovedores de la tragedia que golpeó a Venezuela.