"De película": conmoción en Italia por un violento hecho policial totalmente inesperado
En una autopista del sur, los automovilistas tuvieron que prácticamente parapetarse en sus vehículos o al costado por una extraña situación totalmente impensada para un hecho violento. Todo perpetrado por un grupo de "policías".
Los hombres que parecían policías atendiendo una emergencia vial que no era tal. En la statale 613, un camión blindado que transportaba dinero en la región de Puglia fue interceptado por un grupo comando que simuló un operativo oficial para concretar un robo de alto nivel de planificación.
Según los primeros testimonios de automovilistas que se encontraban en la zona de Tuturano, al menos ocho hombres armados con fusiles kalashnikov bloquearon la ruta atravesando un vehículo de gran porte. Luego comenzaron los disparos al aire y el caos se apoderó de la autopista. Algunos de los asaltantes se movían en tres automóviles equipados con chalecos refractarios azules, similares a los utilizados por las fuerzas de seguridad. Así lograron confundir a los conductores y ganar tiempo. Durante algunos minutos, parecieron estar del lado de la ley.
El objetivo era claro. El blindado pertenecía a la empresa de transporte de valoresBattistolli (Btv). Para obligarlo a detenerse, los delincuentes incendiaron un vehículo en medio de la calzada. Con el camión inmovilizado, colocaron explosivos en el portón trasero con la intención de acceder al compartimento donde se transportaba el dinero.
La violencia escaló aún más cuando los asaltantes lanzaron granadas contra el camión, que estallaron a pocos metros de otros vehículos detenidos. Conductores y pasajeros observaron la escena sin poder escapar, en medio de detonaciones, humo y disparos.
El ataque volvió a encender las alarmas en Italia sobre la seguridad de los transportes de valores y la capacidad del Estado para anticiparse a bandas cada vez más organizadas y audaces. Episodios que van en aumento en los últimos años.
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Ataque comando en una ruta de Italia
De pronto, los conductores de una autopista italiana quedaron atrapados en una escena propia de una película de acción. O de terror. Circulaban entre Brindisi y Lecce, sobre la costa del mar Adriático, cuando el tránsito se detuvo por completo. No era un embotellamiento común. En pocos segundos comprendieron que estaban en medio de algo mucho más grave y tuvieron que protegerse como pudieron dentro de sus vehículos.
Los hombres que parecían policías atendiendo una emergencia vial no lo eran. En la statale 613, un camión blindado que transportaba dinero en la región de Puglia fue interceptado por un grupo comando que simuló un operativo oficial para concretar un robo de alto nivel de planificación. La puesta en escena fue clave: chalecos similares a los de las fuerzas de seguridad, vehículos estratégicamente ubicados y un control total de la ruta.
Según los primeros testimonios de automovilistas que se encontraban en la zona de Tuturano, al menos ocho hombres armados con fusiles kalashnikov bloquearon la autopista atravesando un vehículo de gran porte. Luego comenzaron los disparos al aire y el caos se apoderó del lugar. Algunos de los asaltantes se desplazaban en tres automóviles con chalecos refractarios azules, lo que contribuyó a confundir a los conductores. Durante algunos minutos, lograron simular que estaban del lado de la ley.
camioneta en italia
Los restos de la camioneta atacada con granadas en Italia y el peritaje de la policía. (Foto: Gentileza buonasera 24)
El objetivo era claro. El blindado pertenecía a la empresa de transporte de valores Battistolli (Btv). Para obligarlo a detenerse, los delincuentes incendiaron un vehículo en medio de la calzada. Con el camión inmovilizado, colocaron explosivos en el portón trasero con la intención de acceder al compartimento donde se transportaba el dinero.
La violencia escaló cuando los asaltantes lanzaron granadas contra el camión, que estallaron a pocos metros de otros vehículos detenidos. Conductores y pasajeros quedaron atrapados en medio de detonaciones, humo y disparos, sin posibilidad de escapar, mientras la autopista se transformaba en una verdadera zona de guerra.
vehículo explotado
El ataque volvió a encender las alarmas en Italia sobre la seguridad de los transportes de valores y la capacidad del Estado para anticiparse a bandas cada vez más organizadas y audaces. Las autoridades locales anunciaron un refuerzo de los controles y una investigación a fondo para identificar a todos los responsables.
Más allá del botín, el impacto del asalto dejó una postal inquietante: por varios minutos, una de las rutas más transitadas del sur italiano quedó bajo el control del crimen organizado, en un episodio que sorprendió al país por su violencia, su precisión y su despliegue casi cinematográfico. Algo que los italianos pueden asociar a informes periodisticos sobre el narco crímen en países latinoamericanos o a los tristes recuerdos de las Brigadas Rojas.
Pero nó. Sucede en sus propias rutas. Esas que se llenarán de turistas , locales y extranjeros, en la próxima temporada de verano. Como En Brindisi y en Lecce.