CRISIS EN VENEZUELA

Delcy Rodríguez le respondió a Trump: "No hay agente externo que gobierne Venezuela"

La presidenta interina de Venezuela respondió a las advertencias de Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro y aseguró que “mi destino no lo decide sino Dios”.

Delcy Rodríguez le respondió a Trump: No hay agente externo que gobierne Venezuela

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, habló tras la advertencia lanzada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “En lo personal, quienes me amenacen lo digo: mi destino no lo decide sino Dios. Esa es mi respuesta”, expresó.

En un mensaje televisado, Rodríguez le envió un mensaje al mandatario estadounidense, quien ordenó el sábado pasado el bombardeo de Estados Unidos a Venezuela: "A quienes me amenazan les digo, mi destino no lo decide sino Dios. Esa es mi respuesta”.

Además, exhortó a seguir "trabajando para que este 2026 podamos decir, al cierre, hemos cumplido como país en unión nacional". "Los venezolanos y venezolanas, todos los sectores productivos, hemos cumplido a nuestro pueblo y a nuestra patria", instó a decir a fines de año.

También, remarcó que es el "gobierno de Venezuela" quien "rige en nuestro país, más nadie, no hay agente externo que gobierna Venezuela".

En el mensaje anterior para el Gobierno estadounidense, la funcionaria a cargo de la transición de Venezuela remarcó la “vocación de paz” de Caracas y propuso abrir una “agenda de cooperación” con Estados Unidos. Ese pronunciamiento fue publicado en su canal oficial de Telegram el domingo pasado a tan solo un día de la captura de Maduro.

“Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional. Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada nación”, escribió Rodríguez en el texto.

La mandataria provisoria sostuvo que el actual gabinete considera central redefinir los vínculos diplomáticos del país. “Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia. Estos principios guían nuestra diplomacia con el resto de los países del mundo”, agregó.

Rodríguez también convocó formalmente al gobierno estadounidense a trabajar de manera conjunta. “Extendemos la invitación al gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”, manifestó.

La dura advertencia de Trump

La declaración de Rodríguez responde a la advertencia que también el domingo pasado lanzó el presidente de Estados Unidos durante una entrevista con telefónica con The Atlantic.

Allí Trump lanzó: “Si ella no hace lo correcto, va a pagar un precio muy grande, probablemente más que Maduro”.

Según Trump, el rumbo que tome Venezuela en los próximos días estará directamente ligado a la respuesta de Rodríguez frente a la intervención norteamericana. “No voy a permitir que se repita lo mismo de siempre. Si hay resistencia, habrá consecuencias”, advirtió el mandatario.

trump reuters (2)

En diálogo con The Atlantic, el jefe de la Casa Blanca sostuvo que la política de su administración hacia Venezuela implica un cambio respecto de su visión inicial sobre los procesos de transformación política impulsados desde el exterior. “Reconstruir allí y un cambio de régimen, como quiera llamarlo, es mejor que lo que tienen ahora. No puede empeorar”, señaló, al diferenciar el escenario venezolano de experiencias previas como Irak o Afganistán.

Trump definió a Venezuela como un “Estado fallido” y remarcó que restablecer el orden interno es una prioridad estratégica para Washington. “Estados Unidos debe mantener el control sobre el hemisferio occidental”, sostuvo, aunque aclaró que la decisión de avanzar sobre Maduro no respondió únicamente a criterios geopolíticos, sino también a la magnitud de la crisis institucional y humanitaria que atraviesa el país.