La salud de Mojtaba Khamenei

El Pentágono desafió a Khamenei a demostrar que no está gravemente herido y que se muestre públicamente

Estados Unidos e Israel sostienen que el anunciado nuevo líder de Irán resultó gravemente herido en el ataque que le costó la vida a su padre, Alí Khamenei. Su primer mensaje, en el que no se lo vio ni escuchó envalentonaron al jefe del Pentágono para desafiar al nuevo hombre fuerte iraní

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
El Pentágono duda sobre el estado de salud del líder iraní

El Pentágono duda sobre el estado de salud del líder iraní, (Foto: A24.com)

“Eso es lo que hacen las ratas”. Fiel a su estilo de “halcón” dentro del gobierno de Donald Trump, el jefe del Pentágono desafió al nuevo líder de Irán. Pete Hegseth dijo que Mojtaba Khamenei se esconde “como las ratas” en lugar de dar la cara cuando su país está en guerra.

Detrás de esa frase hay un desafío que alimenta una sospecha desde el primer momento del conflicto: ¿está vivo Mojtaba Khamenei? ¿O lo está, pero gravemente herido y sin poder siquiera aparecer en público o por televisión?

El origen de esa sospecha viene de Estados Unidos y de Israel. Los líderes de ambos países sostienen que Mojtaba resultó muy mal herido en el ataque inicial que acabó con la vida de su padre, Ali Khamenei, por entonces jefe del régimen fundamentalista que gobierna en Irán desde 1979. Según esas versiones, en ese ataque Mojtaba recibió una gravísima herida en una pierna.

A partir de allí se dio rienda suelta a todo tipo de especulaciones. Incluso medios sensacionalistas de Estados Unidos y de Gran Bretaña publicaron notas afirmando que Khamenei estaría en coma y que habría sufrido la amputación de la pierna herida. Esas versiones circularon incluso mientras el mundo comentaba el primer pronunciamiento conocido del nuevo hombre fuerte iraní.

El hecho de que ese anuncio haya sido leído por una presentadora, acompañado solo por una imagen estática de Mojtaba y la bandera de Irán, disparó todavía más versiones sobre su condición física. De allí el desafío directo de Pete Hegseth, amigo personal de Donald Trump y nada menos que el secretario de Defensa de Estados Unidos.

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En una rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth afirmó que Khamenei está “herido” y muy posiblemente “desfigurado” tras los ataques que mataron a su padre en el inicio de la guerra lanzada por Washington e Israel contra Irán.

“Sabemos que el nuevo supuesto —no tan supremo— líder está herido y probablemente desfigurado. Ayer publicó un comunicado, bastante débil, pero no había voz ni había video”, dijo Hegseth.

Mientras tanto, Irán continúa con ataques esporádicos con misiles y drones contra países de la región. El comunicado atribuido a Khamenei también reivindicó el derecho de usar —o bloquear— la circulación por el estrecho de Ormuz como parte de la estrategia de defensa iraní.

Por eso, varios analistas internacionales coinciden con el trasfondo del planteo del Pentágono: es necesario saber de manera fehaciente si Mojtaba Khamenei es realmente quien está tomando las decisiones en Irán.

mojtaba y las banderas
Israel y Estados Unidos plantean que mojtaba Khamenei está gravemente herido y lo desafían a mostrarse públicamente. (Foto: DOA)

Israel y Estados Unidos plantean que mojtaba Khamenei está gravemente herido y lo desafían a mostrarse públicamente. (Foto: DOA)

La salud e idoneidad de Mojtaba Khamenei

Por diferentes razones, claro está. Pero el equipo de Donald Trump carga sobre Mojtaba Khamenei con los mismos argumentos con los que invalidaba de Joe Biden ocupara la Casa Blanca. En Washingnton por su edad. Pero atención, porque Biden nació en 1942 y Trump en 1946. Trump comenzó a criticarlo hace más de 4 años. En ese entonces Biden Tenía 80 años. Ahora, este presidente norteamericano, Donald Trump, tiene 79 años. ¿Un año hace la diferencia?

Disgreción aparte, el desafío a Khamenei es totalmente distinto. Es porque EE.UU. e Israel dicen que está severamente herido. Por eso, ese mensaje que se le atribuye, no pudo ni leerlo ni aparecer en cámara. Ahí es donde espolea el "halcón" Hegseth, que aparezca el líder de un país en guerra. Que se muestre y demuestre que está al frente de Irán.

A diferencia de su padre, que acumuló décadas de experiencia política y religiosa antes de convertirse en líder supremo en 1989, Mojtaba nunca ocupó cargos públicos electivos de alto perfil. Aun así, durante años trabajó dentro de la oficina del líder supremo y estableció vínculos estrechos con sectores clave del aparato de seguridad del país.

Entre esos aliados se encuentra la poderosa Guardia Revolucionaria, la fuerza militar ideológica que se convirtió en uno de los pilares del régimen. Muchos observadores creen que el respaldo de la Guardia Revolucionaria fue decisivo para asegurar su ascenso. Este vínculo sugiere que el sistema político iraní podría evolucionar hacia un modelo aún más dominado por instituciones militares y de seguridad.

La elección de Mojtaba también refleja la necesidad del régimen de mantener continuidad durante una crisis existencial para el fundamentalismo islámico chiíta. La guerra que comenzó a finales de febrero se ha extendido rápidamente por la región, con ataques y represalias que involucran no solo a Irán, Israel y Estados Unidos, sino también a actores regionales aliados de ambos lados.

Es por eso que el desafío del jefe de la defensa de los Estados Unidos es clave y arriesgado. Es lógico que el jefe de un país en guerra con dos naciones muy poderosas militarmente, se proteja. Israel asegura haber hackeado y conocer de memoria la red de semáforos de Teherán. Así, afirman que "escoltaron" a Ali Khamenei hasta el punto en que decidieron atacarlo y eliminarlo.

Si Mojtaba estaba en ese lugar, no hace falta explicarle el riesgo que corre. Lo vivió en primera persona y vio morir a su padre. Eso es comprensible. Pero también lo es, saber que en un conflicto que ya está globalizado, aunque sea por la catástrofe del petróleo y sus consecuencias mundiales, el líder de la nación que ataca a diestra y siniestra ( y promete seguir haciéndolo), no es como la figura del Cid campeador, que "ganaba batallas después de muerto. Eso es inaplicable e inaceptable.

unos y otros
¿Trump pretende hacer lo mismo en Irán que con Venezuela? Son dos escenarios totalmente diferentes. (Foto: A24.com)

¿Trump pretende hacer lo mismo en Irán que con Venezuela? Son dos escenarios totalmente diferentes. (Foto: A24.com)

Irán no encaja en el modelo venezolano

Donald Trump pudo decidir rápidamente una incursión de un grupo militar de élite que llegó a Caracas, entró subrepticiamente al "lugar fortificado" que guardaba a Maduro y llevárselo a él y a su esposa, detenidos y esposados a los Estados Unidos. Algún tipo de complacencia tuvo que haber con el ejército bolivariano en esa operación porque solo murieron 32 soldados cubanos que cuidaban al "heredero" de Chávez. Y la revolucionaria Delcy Rodríguez y el belicoso Diosdado Cabello, ya casi no nombran a su antiguo "jefe". Ahora destacan la colaboración y entendimiento con Washington.

En cambio, En Irán hay una revolución islámica que llegó al poder en 1979. Nada menos que tomando durante un año, la representación diplomática de los Estados Unidos. Viven en Irán, 93 millones de personas. Las fuerzas armadas están mucho mejor equipadas que las bolivarianas y el régimen se mantiene, si es necesario, a sangre y fuego con ejecuciones sumarias de sus ciudadanos.

Pensar - como pregona Trump - en un cambio de sistema que surja de los ciudadanos, detrás de esta lluvia de misiles y drones, no parece una idea destinada a imponerse. Allí está plantado el poder y la figura (por ahora invisible) de Khamenei. De mojtaba.

Si está en las condiciones que dice Hegseth, se abre un panorama muy diferente. Pero si no es así, el resultado es un escenario potencialmente más peligroso: un liderazgo nuevo, con menos legitimidad histórica que el anterior, pero respaldado por los sectores más duros del aparato estatal y enfrentado a una guerra que sigue ampliándose en toda la región.

Pero desde hace más de un año, desde la Casa Blanca, hablan los halcones como solo saben hacerlo: de modo desafiante.