El presidente norteamericano Donald Trump fue el primero en acusar al gobierno de Teherán tras los ataques con drones a los pozos petroleros de Arabia Saudita. Pero con el correr de los días se han sumado varios países occidentales.
El presidente norteamericano Donald Trump fue el primero en acusar al gobierno de Teherán tras los ataques con drones a los pozos petroleros de Arabia Saudita. Pero con el correr de los días se han sumado varios países occidentales.
A tal punto se acumulan las acusaciones, que ya todo se parece una coalición. En principio, para disponer sanciones económicas, aunque las escaladas internacionales tienen finales complejos en muchos casos.
Ya se sumaron las voces de Francia, Alemania y Gran Bretaña. Los principales socios europeos de Estados Unidos, con o sin Trump.
Además, desde el primer momento, Arabia Saudita también miró hacia el régimen de Teherán. La tecnología y el manejo de los drones indican que no pudo ser una idea surgida desde la resistencia de los Hutíes contra el gobierno de Yemén.
Pero Irán, casi desde el día después de los ataques, viene realizando advertencias sobre posibles represalias. Aunque nunca se hizo cargo de responsabilidad alguna por los ataques a los pozos petroleros.
Lo primero que hizo el gobierno del presidente Hasán Rohaní fue mostrar unos misiles de alcance medio como advertencia de algún posible ataque contra Irán.
En tanto, frente a la unión de países europeos junto a Trump, el encargado de responder fue el jefe militar de Irán.
"Cualquiera que intente atacar a Irán se encontrará de frente con la derrota", remarcó Mohammad Baqeri, jefe del Estado Mayor de la República Islámica.
Para que no queden dudas, fue más explícito: "Le hemos dicho repetidamente al enemigo que, si hay alguna violación contra este país, se enfrentará a la misma acción que tuvo lugar con el dron estadounidense y el buque petrolero inglés", sentenció Baqeri.
En la ONU, a propósito de la cumbre sobre el Cambio Climático y las deliberaciones de la Asamblea General, coincidieron el presidente francés, Emmanuel Macron; la canciller alemana, Angela Merkel y el primer ministro británico, Boris Johnson.
En lo que fue, seguramente, su último acto internacional para Boris Johnson, los líderes europeos hicieron una breve declaración: "Está claro para nosotros la responsabilidad de Irán por este ataque. No hay otra explicación plausible."
No obstante, incluyeron un margen de prudencia. "Apoyamos las investigaciones en marcha para establecer más detalles", coincidieron Merkel, Macron y también Johnson.
Desde Teherán, la vehemencia vino de la mano de una advertencia: "El resultado de una violación contra este país será el cautiverio y la derrota para el enemigo", prometió el jefe del Estado Mayor.