Además, el pontífice respondió indirectamente a los argumentos del vicepresidente JD Vance, quien defendió la represión migratoria bajo el concepto teológico del "ordo amoris", sugiriendo que los católicos deben priorizar a los ciudadanos sobre los inmigrantes. "El verdadero 'ordo amoris' que hay que promover es el amor que construye una fraternidad abierta a todos, sin excepción", replicó Francisco.
Designaciones clave en la Iglesia estadounidense
En un claro gesto de respaldo a la comunidad migrante, el papa nombró como nuevo arzobispo de Detroit al obispo Edward Weisenburger, conocido por su defensa de los inmigrantes. En 2018, Weisenburger incluso sugirió negar la comunión a los agentes fronterizos católicos que participaran en la política de separación familiar de la administración Trump.
Asimismo, Francisco designó recientemente como arzobispo de Washington D.C. al cardenal Robert McElroy, otro crítico de la agenda migratoria del expresidente.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos también expresó su preocupación por las medidas de Trump y, el mes pasado, emitió un comunicado en el que calificó sus políticas migratorias como "profundamente preocupantes".