Los jóvenes de todo el mundo dieron una clara muestra de lo que quieren y de cuándo lo quieren. “¡Basta de palabras, acciones concretas ya!” rezaban algunas de las pancartas que inundaron las ciudades más importantes del globo como ser Nueva York, Australia, Berlín y Londres entre las cientos de capitales más que, en mayor o menor medida, se hicieron presentes en ésta la primera huelga climática mundial.












