Fenómeno

Super-Niño: alerta mundial por los riesgos del fenómeno climático más peligroso en 76 años

La Organización Mundial de Meteorología hace una fuerte advertencia. El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto álgido en diciembre y podría convertirse en uno de los episodios más fuertes registrados desde al menos 1950.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Los fenómenos causados por el Niño serán más graves hacia fin de Año (Foto: OMM)

Los fenómenos causados por el Niño serán más graves hacia fin de Año (Foto: OMM)

“Es probable que conlleve temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta y altere las pautas de precipitación, un escenario en el cual se incrementaría el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones”. Es el resumen del informe actualizado de la Organización Mundial de Meteorología (OMM) sobre el fenómeno de "El Niño" que se agravara para fin de año y se extenderá hasta los primeros tres o cuatro meses de 2027.

Al presentar un nuevo informe sobre este fenómeno (que es tan grave que se lo llama "Super-Niño") Celeste Saulo, directora general del organismo que depende de Naciones Unidas, dijo que "el calentamiento excepcional de las aguas del Pacífico tropical alimentará el fenómeno, que alcanzaría su máxima intensidad hacia finales de 2026. Sus efectos sobre los patrones de temperatura y precipitaciones, sin embargo, podrían extenderse durante los primeros meses de 2027".

La grave advertencia de la OMM incluye un aumento del riesgo de inundaciones, sequías y episodios de calor extremo, con posibles consecuencias sobre comunidades, la economía, la salud, la energía y recursos hídricos.

El resumen de la advertencia sobre el incremento del fenómeno del

El resumen de la advertencia sobre el incremento del fenómeno del "niño" que puede ser el más grave desde 1950. (Foto: OMM)

El cambio climático parece un asunto ajeno para los líderes mundiales, especialmente de aquellos países que más aportan elementos para esa alteración del medio ambiente. Por eso, el informe consigna sin ambigüedades: "Pese a su nombre aparentemente inofensivo, El Niño tiene el potencial de asestar un duro golpe a comunidades y economías de todo el mundo. Somos testigos de las perturbaciones y la devastación que causan sequías e inundaciones y, según las previsiones, estos efectos se agravarán a medida que se intensifique El Niño".

"Super-Niño": el peor fenómeno climático desde 1950

La OMM publicó un amplio informe actualizado sobre este fenómeno del clima que se va fortaleciendo con el calor de los océanos mes tras mes. El informe, de varias páginas, presenta un resumen con los temas más preocupantes.

  • El episodio de El Niño se ha consolidado y se espera que se intensifique aún más.
  • Según los pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial, la probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100%.
  • Las aguas excepcionalmente cálidas del Océano Pacífico tropical contribuyen a la intensificación del fenómeno.
  • Un episodio muy fuerte de El Niño puede alterar notablemente las pautas de precipitación y temperatura en todo el mundo y agravar fenómenos meteorológicos extremos.
  • La Organización y los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales refuerzan las actividades de preparación y alerta temprana ante un evento excepcional

La lectura de esos puntos ya representa un complejo futuro inmediato. Pero, además, el documento dice que el posterior ciclo de "La Niña", en la que predomina la falta de lluvias, no alcanzará para una reinstauración de condiciones típicas durante el período de pronóstico posterior.

Parecen mapas de los desiertos. Pero en rojo, aparecen las elevadas temperaturas de mares y océanos, afectados por el fenómeno del

Parecen mapas de los desiertos. Pero en rojo, aparecen las elevadas temperaturas de mares y océanos, afectados por el fenómeno del "Súper-Niño". (Foto: Gentileza OMM)

El cambio climático es una realidad, aunque los líderes mundiales miren para otro lado

Este último reporte dice en un lenguaje llano y muy comprensible: "Las temperaturas de la superficie del mar en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, la región donde se origina El Niño, ya están muy por encima de la media". Es decir, la humanidad no está haciendo nada para evitar que las temperaturas en el planeta aumenten año tras año. Y, peor aún, a valores riesgosos para la vida humana o la destrucción de su hábitat.

Los valores del índice Niño, ampliamente utilizado para medir las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial, han sobrepasado con creces los registros normales: entre mayo y julio de 2026, el calentamiento medio se cifró en +1,5 °C, y en julio ese valor aumentó hasta +2,0 °C.

Posteriormente, entre finales de julio y mediados de agosto, los valores semanales no dejaron de incrementarse, dado que oscilaron entre cerca de +2,2 °C y +2,6 °C por encima de la media, lo que pone de manifiesto una intensificación continua.

El Protocolo de París, rechazado, por ejemplo, por Donald Trump, fijó como compromiso mundial no superar los 1,5 °C de aumento.

Y bajo la superficie del océano, el panorama es igualmente preocupante: el calor acumulado alcanza una magnitud aún más excepcional. Durante julio y principios de agosto, en algunas zonas las temperaturas subsuperficiales superaron la media en más de 8 °C. Esto aumenta la presencia permanente de los sargazos (en una proporción que excede lo normal y aconsejable), deteriora los corales y, por lo tanto, altera la cadena alimenticia de los seres vivos en los océanos, desde los más pequeños hasta los más grandes.

Una conclusión para los líderes mundiales

El Niño y La Niña son fases opuestas de un mismo fenómeno: El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) se trata de uno de los patrones climáticos de origen natural más potentes de la Tierra. Se caracteriza por un aumento de la temperatura de la superficie del océano en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial. Suele producirse con una periodicidad de entre dos y siete años, y su duración oscila entre nueve y doce meses.

El Niño puede alterar las pautas meteorológicas y climáticas a miles de kilómetros del Pacífico tropical. Por ello, contar con pronósticos fiables otorga a gobiernos, organismos humanitarios, empresas y comunidades un valioso margen de tiempo para prepararse.

El Niño es un fenómeno climático natural y no está causado por el cambio climático, dice el informe, pero los efectos del aumento de la temperatura en el planeta traen aparejados estos fenómenos que se potencian sobre los "esperables como normales".

En pocas palabras

  • Advertencia Mundial: El fenómeno de El Niño se intensificará, con potencial de ser uno de los más fuertes desde 1950.
  • Impacto Climático: Se esperan temperaturas elevadas y alteración de patrones de lluvia, aumentando riesgo de sequías e inundaciones.
  • Consecuencias Graves: El evento podría afectar comunidades, economías, salud y recursos hídricos a nivel global.
Resumen generado por Thinkindot AI