La lista de las víctimas está integrada por:
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Adam Robinson: empresario tecnológico, fundador y director ejecutivo de distintas compañías del sector.
Helen Sharp: esposa de Robinson.
Emma Robinson: hija de la pareja, de 4 años.
Charlie Robinson: hijo de la pareja, de 2 años.
Rachael Reed: amiga de la familia.
Charmi Fehr: amiga de la familia.
Anita Maria Cetina: niñera de los dos niños.
Jeffrey Gregory: capitán de la aeronave, de 55 años.
Nathalia Gadelha Filgueiras: copiloto, de 20 años.
En el comunicado, los familiares expresaron su dolor por la pérdida de sus seres queridos y confirmaron que Robinson, Sharp, sus hijos, Reed, Fehr y Cetina se encontraban entre los pasajeros del vuelo que cayó cerca de Greenacres.
Qué ocurrió durante el vuelo que iba de Texas a las Bahamas
De acuerdo con los registros de la FAA, el Learjet 60 estaba operado por Aurora Aviation, compañía que comercializa sus servicios bajo el nombre Upper Jets. El vuelo se realizaba bajo la Parte 135 de la normativa estadounidense, que regula las operaciones comerciales de transporte aéreo bajo demanda, como los vuelos chárter.
La secuencia previa al impacto quedó registrada en las comunicaciones entre la tripulación y el control aéreo. A las 12:47, hora del Este, los pilotos informaron que volaban a unos 10.668 metros de altura, 35.000 pies, y reportaron turbulencia moderada, variaciones de altitud y una temperatura exterior de -47 °C.
También señalaron que estaban controlando la formación de hielo en la aeronave. Poco después solicitaron autorización para ascender hasta los 37.000 pies, pedido que fue aprobado por el control de tráfico aéreo.
Sin embargo, menos de medio minuto después, la tripulación comunicó que había comenzado un descenso. A las 12:48 transmitió: “Estamos en una condición de exceso de velocidad, descendiendo”, y luego emitió una señal de emergencia. Las comunicaciones posteriores resultaron ininteligibles.
El impacto se produjo a las 12:51 en Greenacres. La aeronave cayó sobre una calle y dejó un cráter en el lugar.
La posible sobrevelocidad, una de las cuestiones que analizan los investigadores
Una de las declaraciones que se conocieron después del accidente fue la del experto en aviación Willard Shepard, quien explicó a CBS News Miami que el reporte de una condición de sobrevelocidad significa que el avión habría superado la velocidad para la que está diseñado.
Ese escenario puede generar exigencias estructurales sobre la aeronave, aunque todavía no existe una conclusión oficial que vincule esa situación con el desprendimiento de partes del avión o con el impacto.
La NTSB y la FAA mantienen abiertas distintas líneas de análisis. Entre ellas se encuentran las condiciones meteorológicas informadas por los pilotos, el comportamiento de la aeronave durante el descenso y su estado técnico.
Cómo avanza la investigación de la NTSB y la FAA
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte desplegó un equipo de alrededor de 20 especialistas para trabajar en el lugar. La investigación está coordinada por Timothy Monville, un investigador con casi cuatro décadas de experiencia, y cuenta con expertos en estructuras, sistemas, registros de vuelo y meteorología.
También participan representantes de la FAA y de Learjet Inc., el fabricante de la aeronave.
Uno de los principales objetivos es recuperar y analizar el registrador de voces de cabina, conocido como caja negra, que permite reconstruir las conversaciones de los pilotos y sus comunicaciones con el control aéreo. Los registros de mantenimiento indicaban que el avión tenía ese dispositivo instalado, aunque los investigadores debían confirmar si permanecía a bordo al momento del accidente.
La NTSB también informó que encontró indicios de que la aeronave habría comenzado a desintegrarse antes de llegar al suelo. La recuperación de los restos fue compleja por la profundidad del cráter y la presencia de agua acumulada en el lugar.
Un herido en tierra y restos dispersos en la zona del impacto
Además de las nueve víctimas fatales, se reportó una persona herida en tierra. Se trata de un hombre que circulaba en un vehículo cerca del lugar del impacto y sufrió una lesión en una pierna.
Los investigadores estimaron que los restos del avión quedaron distribuidos en un área de aproximadamente 805 metros por 644 metros.