Donald Trump aseguró que Irán le pidió un alto el fuego y dijo que hay solo una condición absoluta para esa alternativa: si el paso por el estrecho de Ormuz de manera inmediata, la paz tiene chance en la quinta semana de guerra.
El presidente de los Estados Unidos publicó en su red social Truth un mensaje con esa noticia sorprendente, como adelanto de la conferencia que está prevista para esta noche en la Casa Blanca.
Donald Trump aseguró que Irán le pidió un alto el fuego y dijo que hay solo una condición absoluta para esa alternativa: si el paso por el estrecho de Ormuz de manera inmediata, la paz tiene chance en la quinta semana de guerra.
Donald Trump sorprendió. Informó que Irán le pidió a Estados Unidos un “alto el fuego” en plena guerra, aunque dejó en claro que no aceptará ninguna pausa si antes Teherán no libera el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles para el comercio mundial de petróleo.
El presidente estadounidense hizo la afirmación este martes por la mañana, en medio de una fuerte expectativa por el anuncio que tiene previsto dar más tarde sobre el conflicto. Según publicó en Truth Social, la Casa Blanca solo evaluará una tregua si el paso marítimo queda “abierto, libre y despejado”.
Trump fue todavía más allá y lanzó una nueva advertencia contra el régimen iraní. En su mensaje sostuvo que, si eso no ocurre, Estados Unidos continuará con los ataques y endureció el tono con una frase de alto voltaje político y militar.
La declaración llega en un momento crítico del conflicto. En Washington consideran que los próximos días serán decisivos para definir si la guerra entra en una etapa de desescalada o si, por el contrario, se profundiza con nuevos blancos estratégicos y una mayor presión sobre la infraestructura iraní.
La mención al estrecho de Ormuz no es menor: por allí circula el 25% del crudo global, y cualquier bloqueo o amenaza sobre esa vía tiene impacto directo sobre el precio internacional del petróleo y sobre la estabilidad de los mercados.
Por ahora, no hubo confirmación pública de Irán sobre ese supuesto pedido de cese del fuego. Pero las palabras de Trump volvieron a dejar en evidencia que la guerra ya no solo se libra con misiles, sino también con mensajes diseñados para presionar, condicionar y marcar el ritmo político del conflicto.
El mensaje en Truth dice: “El nuevo presidente del régimen de Irán, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, acaba de pedirle a los Estados Unidos de América un ALTO EL FUEGO. Lo vamos a considerar cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, estamos haciendo volar a Irán hacia el olvido o, como dicen, de vuelta a la Edad de Piedra.!!! Presidente DJT”
Donald Trump volvió a escalar al máximo la tensión en Medio Oriente con una declaración explosiva: aseguró que el nuevo presidente del régimen iraní le pidió a Estados Unidos un alto el fuego, pero advirtió que no habrá tregua mientras Irán no garantice la apertura total del estrecho de Ormuz
La frase, publicada por el mandatario en su red Truth Social, generó un fuerte impacto internacional no solo por el contenido diplomático, sino también por el tono. Trump sostuvo que el nuevo líder iraní es “mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores” y afirmó que fue ese mismo dirigente quien se comunicó para pedir el cese de las hostilidades.
Sin embargo, lejos de mostrar disposición inmediata al diálogo, el presidente estadounidense condicionó cualquier pausa militar a una exigencia concreta: que Ormuz quede “abierto, libre y despejado”. Ese estrecho, ubicado entre Irán y Omán, es una arteria clave para el transporte mundial de petróleo y gas. Cualquier amenaza sobre esa vía impacta de forma directa en el precio del crudo, en la estabilidad de los mercados y en la seguridad energética global. Irán,pese a lo que dijo en "Truth" el presidente norteamericano, este miécoles afirmó que el paso se abriría para todos los países menos, los Estados Unidos.
Por eso, la parte más fuerte del mensaje está al final. Trump lanzó una advertencia brutal contra Teherán al afirmar: “Hasta entonces, estamos haciendo volar a Irán hacia el olvido o, como dicen, de vuelta a la Edad de Piedra”. La frase se interpretó como una señal de que Washington no tiene previsto bajar la intensidad de la ofensiva en el corto plazo, pese a los rumores sobre posibles negociaciones indirectas.
La respuesta desde Teherán no tardó en llegar. Según reportes citados en Israel, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que el estrecho de Ormuz “no será abierto a los enemigos”, una definición que endurece aún más el escenario y deja a la región en una situación de máxima fragilidad.
El trasfondo político también es delicado. Mientras Trump intenta mostrar control y fortaleza frente al conflicto, algunas versiones en Washington señalan que incluso dentro de su propio entorno hay dudas sobre la estrategia de largo plazo. Un reporte citado por medios israelíes indica que algunos asesores creen que el presidente está “improvisando” respecto de la guerra, más que ejecutando un plan geopolítico cerrado.
La combinación de amenazas, mensajes cruzados y presión sobre Ormuz vuelve a poner al mundo en alerta. Si el conflicto sigue escalando, no solo podría haber consecuencias militares más graves en la región, sino también un golpe directo a la economía global, especialmente por el efecto sobre la energía.
Por ahora, la posibilidad de un alto el fuego aparece más como una herramienta de presión que como una salida inmediata. Y con Trump en modo confrontación total, cualquier gesto diplomático puede quedar sepultado bajo una nueva amenaza.