"El virus se está desvaneciendo", aseguró el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en una entrevista por la cadena Fox News. Como siempre, sus declaraciones son polémicas y se producen en un momento muy especial.
"El virus se está desvaneciendo", aseguró el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en una entrevista por la cadena Fox News. Como siempre, sus declaraciones son polémicas y se producen en un momento muy especial.
Su país es el que registra mayor número de infectados y de muertos en todo el mundo. Sin embargo, Trump se toma de un dato apenas positivo. Desde hace una semana, Estados Unidos registra menos de 1.000 muertes diarias por COVID-19, según los datos que consigna diariamente la Universidad Johns Hopkins.
En las últimas 24 horas, se sumaron 840 muertes, con lo que ya son 117.728 las personas fallecidas.
Sin embargo, los datos generales parecen desmentir al presidente. En los últimos siete días se produjeron alrededor de 20.000 casos de contagios. Lo que los especialistas dicen es que cambió es el epicentro de la pandemia. Desde Nueva York y el noreste del país pasó a un corredor en el sur y el oeste.
En casi la mitad de los Estados de la Unión, los contagios van en aumento. Uno de los casos más destacados es el de Oklahoma. Trump reinicia allí este sábado su campaña electoral. Justamente, se trata del estado que por segundo día consecutivo registró un récord de muertes: este miércoles fallecieron 259 personas.
Otro ejemplo es el estado de la Florida. Luego de una cuarentena de dos meses, reabrió sus playas y comercios. Pero tras la "reapertura", el lunes se dieron 2.500 nuevos casos de COVID-19.
"No vamos a cerrar; vamos a seguir adelante", dijo pese a todo el gobernador Ron DeSantis, aliado de Trump. Florida es siempre un estado clave para que un candidato gane las elecciones de noviembre.