Sobre el cierre toma la palabra su madre, Carmen Oneida López de Padrino: "Vladimir, hijo, tu sabes lo mucho que te quiero. Yo apelo a ese hermoso ser humano al que vi crecer, ese muchacho tan maravilloso, correcto, soñador y luchador".
"Tú, al igual que otros venezolanos, soñaban con un mejor país y creciste en un proyecto que hoy es evidente que fracasó. Sabemos lo difícil que debe ser estar en tu lugar y lo extremadamente complejo que será dar el valiente paso de ponerte del lado del pueblo", le pide.