Alemania fue el primer país de la Europa comunitaria en protestar. Desde allí se distribuye el gas a las 27 naciones de la UE. Según el gobierno del canciller Olaf Schulz, no hay ninguna justificación técnica para esa disminución del suministro. Solo se debe a una medida de coacción impuesta por Putin.
La respuesta europea llegó enseguida. Los estados miembros de la Unión Europea llegaron a un acuerdo y reducirán en un 15% el consumo de gas para depender cada vez menos del fluido ruso.
El anuncio es importante. Se creía que la llegada del invierno podría crear fisuras en la unión de los 27 contra Rusia, que necesitan el gas para la calefacción en el próximo invierno. Pero dando una demostración de unidad, se tomó esta resolución de reducir la dependencia del gas ruso.
Los 27 miembros de la UE, que impusieron ya siete paquetes de sanciones económicas contra el Kremlin por su invasión de Ucrania, se reunieron para acordar una forma de reducir el uso y compartir la carga de la escasez. Hungría era una de las naciones que parecía menos dispuesta a seguir con esta línea dura, pero finalmente se tomó por unanimidad.
Además, decidió este martes prorrogar otros seis meses, hasta el 31 de enero de 2023, las sanciones comunitarias impuestas contra sectores específicos de la economía rusa, tras su invasión a Ucrania el 24 de febrero pasado.
La decisión de la Unión Europea fue celebrada por Zelenski. El presidente de Ucrania había pedido más sanciones para no ceder ante lo que calificó como el "chantaje del gas" que realiza Rusia.
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La guerra del gas, el otro costado del conflicto entre Ucrania y Rusia (Foto: Gentileza Diario AS)