Violencia institucional

Lucas González, a tres meses del crimen: "Sus hermanos lo extrañan a cada minuto"

En diálogo con A24.com, su padre cuenta cómo está la causa y su familia. El asesinato de Lucas González ocurrió el 17 de noviembre en el barrio porteño de Barracas.
Ayelén Bonino
por Ayelén Bonino |
Mario

Mario, junto a su esposa y sus tres hijos: Lucas González, Valentina y Tiziano. 

Pasaron tres meses desde que tres oficiales de la Policía de la Ciudad le dispararon a Lucas González y a sus amigos en el barrio porteño de Barracas. Son más de 90 días que para la familia del adolescente significan dolor, y para la sociedad, correr el velo sobre la violencia institucional.

“Nosotros hoy estamos como se puede. A veces bien, a veces mal. No vamos a volver a ser los mismos, pero tratamos de sobrellevar esto. Yo intento estar bien para sostener a mi familia”, expresa a A24.com Mario, papá de Lucas González, y hace referencia a sus hijos, Valentina y Tiziano, de 14 y 9 años.

“Ellos están bien. Buscamos contenerlos mucho. A veces se complica. La nena más grande tenía ganas de ir al cementerio y nosotros no tenemos la fuerza ni el coraje para ir a verlo. Ya van a ser tres meses y no nos sale ir. De corazón, no nos sale”, agrega Mario.

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Lucas González.

Lucas González.

El “Peka”, como lo conocen en Florencio Varela, donde vive, cuenta que su hija, Valentina, finalmente fue a visitar la tumba de su hermano y que logró “dialogar” con él. “Me dijo que habló con él y que se quedó más tranquila; que le contó sus cosas y lo que estaba pasando. Ellos pasaban mucho tiempo juntos. Hoy, lo extrañan cada minuto y cada segundo”, detalla el padre, y también menciona a su hijo menor.

Con Tiziano, Lucas jugaba a la pelota adentro de casa. Me rompían todo. Hoy, al no estar el hermano, llega ese momento de jugar al fútbol y se pone mal. A uno le duele porque nos quitaron eso: éramos felices con cosas sencillas. Estábamos los cinco juntos y sanos. Íbamos para adelante, como cualquier familia trabajadora y humilde”, recalca.

¿Qué pasó con Lucas González?

El asesinato de Lucas Gonzáles ocurrió cerca de las 9.30 del 17 de noviembre, cuando el deportista y otros tres chicos, Julián, Joaquín y Niven, salían de probarse en el club Barracas Central a bordo del Volkswagen Suran del padre de uno de ellos, y se detuvieron en un kiosco en la esquina de Iriarte y Luna a comprar un jugo.

Metros después, fueron interceptados por un auto Nissan Tiida de la Brigada de Investigaciones de la Policía de la Ciudad, del que bajaron los oficiales Gabriel Isassi, Juan Nieva y Fabián López, armados y sin identificar. De acuerdo a las pruebas, los adolescentes creyeron que eran eran ladrones que iban a robarles, y huyeron.

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La escena del crimen de Lucas González.

La escena del crimen de Lucas González.

El desenlace fue fatal. Los policías les dispararon desde distintos ángulos y al menos cinco tiros dieron en el auto. Uno de ellos impactó en la cabeza de Lucas, quien, tras ser atendido de urgencia en un hospital porteño, fue trasladado y murió un día después en el hospital "El Cruce" de Florencio Varela.

“Quisieron fusilar a los cuatro y le tocó a mi hijo”, expresa Mario. “Los esperaron, los cruzaron, los vieron y después los cazaron. Si se identificaban, yo pienso que mi hijo iba a levantar las manos. No hicieron nada de eso, cruzaron un coche y empezaron a remacharle el auto”, analiza.

Sobrevivir y seguir adelante: los amigos de Lucas

Mientras Lucas moría, sus amigos Julián y Joaquín debieron sufrir esposados durante más de dos horas en una vereda y más de siete horas dentro de un patrullero, sin poder comer ni beber. Pasaron la noche detenidos. Niven, el otro chico, logró escapar y se presentó de forma espontánea en una comisaría para denunciar lo que había pasado. Durante más de 24 horas, la justicia avaló la versión policial de un presunto “enfrentamiento” de los oficiales con los adolescentes, pero los detalles del asesinato comenzaron a aflorar.

Julián está retomando su vida. Empezó la facultad y comenzó sus entrenamientos hace menos de un mes. Está peleándola, con el apoyo de la familia y amigos. Es muy duro todavía”, relata a A24.com Javier Salas, el padre de Julián, y señala que también está con asistencia psicológica.

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Desconsolados. Los amigos de Lucas González. Fuente: Télam.

Desconsolados. Los amigos de Lucas González. Fuente: Télam.

“A Lucas le arrebataron la vida. Hoy lo que queda es pedir Justicia y estar fuerte por los padres de Lucas y por los chicos, que desde el 17 de noviembre les cambió la vida”, detalla y cuenta: “Antes de empezar su entrenamiento en Barracas, Julián pidió ir a verlo al cementerio. Lo llevamos y fue un momento muy duro y muy triste, pero él lo necesitaba. Es difícil”, subraya.

Crimen de Lucas González: ¿cómo está la causa?

Por el homicidio están procesados con prisión preventiva los policías Isassi, Nieva y López, mientras que por el encubrimiento hay un total de 11 efectivos presos. El fiscal de la causa cree estos últimos participaron de un procedimiento “fraguado donde se continuó con la línea falaz instalada por Issasi, Nievas y López aparentado como un ´tiroteo´ entre los niños y los policías”.

Según afirma, para reforzar “ese escenario armado”, entre otras cosas, “les plantaron un arma de cotillón dentro del rodado en el que iban". En rigor, el objeto es una réplica de revólver calibre 38, encontrada en el piso del asiento trasero, del lado derecho, detrás del asiento del acompañante donde iba sentado Lucas. La familia y la fiscalía creen que hubo dos oficiales que tuvieron un rol central en ese hecho. Se trata de Lorena Miño y Micaela Fariño, que fueron liberadas meses atrás por falta de mérito.

Acusados crimen Lucas Gonzalez

En este marco, los padres de Lucas González, presentaron días atrás una denuncia contra el juez de la causa, Martín del Vizzo, por "mal desempeño de sus funciones y prevaricato". La decisión se dio luego de que el magistrado rechazara los pedidos de detención de otras cinco personas y negara el procesamiento de estas dos policías.

“No sabemos por qué yendo tan bien las cosas se paró la causa de un momento a otro. Hicimos la denuncia por ese motivo. Venían bien las cosas. No estamos disconformes. Están con prisión preventiva 14 policías. Pero los estudios que mandó a hacer el mismo juez, de huellas y olor, dieron con estas mujeres, que casualmente él dejó en libertad”, explica Mario en relación al falso revolver.

A tres meses del asesinato: ¿cómo recordarán a Lucas González?

Este viernes, en el marco del aniversario, los amigos y familiares de Lucas harán una suelta de globos. “Vamos a ver si hacemos algo en la esquina de casa, donde la dibujaron un mural”, explica Mario. “El muchacho que lo hizo era el tatuador de Lucas. El día que falleció, vino desconsolado llorando y me pidió por favor si podía dibujarlo. Le salió tan bien que no lo podíamos creer. Un artista. Le pusimos luces y el nombre de él”, agrega.

Mario recuerda que Lucas tenía varios tatuajes. “Por complicidad nuestra, entre él y yo, lo dejaba tatuarse. Le decía que se hiciera algo simbólico, que significara algo. Se iba a tatuar y cuando venía la mamá, nos quería acogotar a los dos. Éramos compinches, pero después me transformaba en el papá de vuelta”, recuerda, y concluye: “No vamos a volver a ser nunca la familia que éramos. Hoy nos falta uno y nos falta todo”.

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