La investigación por la muerte de Ángel, el nene de 4 años en Comodoro Rivadavia, dio un giro impactante tras conocerse los resultados de la autopsia preliminar: el cuerpo presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, todos dirigidos con precisión.
El informe forense reveló un dato desconsolador mientras la Justicia avanzó con una acusación gravísima y en la últimas horas detuvo a la madre y a su pareja, el padrastro de Ángel.
La investigación por la muerte de Ángel, el nene de 4 años en Comodoro Rivadavia, dio un giro impactante tras conocerse los resultados de la autopsia preliminar: el cuerpo presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, todos dirigidos con precisión.
El informe del Cuerpo Forense de Chubut determinó que los traumatismos craneales provocaron un edema cerebral hemorrágico generalizado que derivó en un paro cardiorrespiratorio. En términos médicos, se trató de una muerte neurológica causada por una violencia repetida y focalizada.
Los especialistas indicaron que, si bien no hubo fracturas óseas, los impactos transmitieron una energía devastadora al cerebro. Cada golpe sumó daño interno hasta provocar un desenlace irreversible.
Además, los peritos no descartan que haya existido un mecanismo de asfixia, aunque no se hayan detectado marcas visibles en el cuello.
En ese contexto, su padre biológico, Luis López, aseguró que su hijo “fue golpeado y torturado” antes de morir y apuntó tanto contra los acusados como contra el sistema judicial.
“Me lo sacaron de mi casa, de nuestra familia, que vivía bien, feliz, contento. Se lo llevaron para matarlo. Porque no lo cuidaron, lo mataron, lo torturaron”, aseguró Luis al ser entrevistado en Radio Mitre.
El hombre contó que su hijo vivió con él desde su nacimiento y durante cuatro años en un entorno que describió como estable y afectuoso. “Fueron cuatro hermosos y felices años”, recordó, al tiempo que cuestionó la decisión judicial que otorgó la custodia a la madre en el marco de un proceso de revinculación.
Según su testimonio, la madre había abandonado previamente al niño y luego inició acciones para recuperarlo. “Lo dejó, se fue, como hizo con los otros hijo de Misiones. Y después lo quería tener”, afirmó. A partir de ese momento, según relató, comenzó una disputa legal que terminó con el traslado del menor a un entorno que calificó como “un horror”.
Uno de los puntos más duros de su declaración estuvo dirigido contra los organismos judiciales y profesionales que intervinieron en el caso. López acusó directamente a la psicóloga que participó del proceso de revinculación, a quien responsabilizó por haber elaborado informes que derivaron en la pérdida de la tenencia.
“Hizo una falsa nota para que me saquen al nene y se lo entreguen a la asesina y al asesino”, denunció. Además, aseguró que no fue convocado a audiencias clave ni tuvo acceso pleno al expediente: “No me dejaron participar, no me llamaron. Dudo hasta que hayan llevado a mi hijo a esa supuesta audiencia”.
Con estos elementos, la Justicia ordenó la detención de la madre, Mariela Altamirano, y de su pareja, Michel Kevin González. Ambos quedaron a disposición del fiscal Facundo Oribones y serán imputados como coautores de homicidio agravado por el vínculo, un delito que prevé prisión perpetua.
Según la investigación, el principal señalado es el padrastro, profesor de taekwondo, quien tendría antecedentes por violencia familiar en Córdoba. Una expareja lo había denunciado por episodios de agresión contra su hijo.
En paralelo, los investigadores sostienen que la madre no solo estaba al tanto de la situación, sino que podría haber participado o permitido las agresiones.
“La mecánica de la muerte es clara: múltiples impactos dirigidos al cráneo”, señalaron fuentes del caso, que descartan que se trate de un hecho aislado.