A partir de esa hipótesis inicial, la investigación se concentró sobre el joven de 18 años. Por orden judicial, el mismo domingo fue demorado, se allanó su vivienda y se secuestró su teléfono celular. Sin embargo, horas después pudo demostrar que durante el período en que Agostina desapareció se encontraba detenido y que había salido de una comisaría acompañado por su padre durante la madrugada. Con esa información quedó desvinculado de la causa.
Mientras tanto, el Gabriel Vega, padre de la adolescente, que se encontraba en San Luis cuando desapareció su hija, regresó de inmediato y se comunicó con Barrelier. Según surge del expediente, le reprochó haber permitido que la menor se fuera de la vivienda. El acusado respondió que no sabía qué podía haber ocurrido y sostuvo que Agostina solía manejarse sola.
Barrelier en ese momento nunca declaró formalmente bajo juramento en la causa. El fiscal optó por tomarle exposiciones para evacuar dudas mientras avanzaba la investigación. En esas primeras intervenciones, el hombre aseguró que colaboraría con todo lo que la Justicia necesitara.
El giro de la cámara de seguridad
La situación cambió de manera drástica cuando apareció una grabación de una cámara de seguridad ubicada frente a la vivienda. El registro fue obtenido por el padre de Agostina y entregado a los investigadores. En las imágenes se observaba a Barrelier ingresando a la casa junto a una menor.
Agostina Vega cámara de seguridad 2
La grabación obtenida por el padre de Agostina que derrumbó una de las primeras versiones de Barrelier. (Foto: archivo).
Cuando fue consultado por ese video, el acusado aseguró que la niña era su hija. Sin embargo, la grabación también fue mostrada a Marianela, su pareja, dueña de la vivienda y madre de la nena de 11 años, señalada por Barrelier como con quien había ingresado a la casa. La mujer negó se tratara de su hija. Luego la propia nena de 11 años confirmó que no era ella quien aparecía en las imágenes.
La captura de Barrelier
Esa contradicción resultó determinante. Durante la noche del martes, Barrelier fue detenido. Los investigadores temían que pudiera escapar o incluso que mantuviera cautiva a Agostina. Por ese motivo coordinaron un encuentro controlado con la colaboración del padre de la adolescente, ex integrante de una fuerza de seguridad, y concretaron el arresto.
Hasta ese momento, la principal hipótesis oficial seguía siendo que la joven estaba con vida. Sin embargo, nuevos elementos comenzaron a modificar el rumbo de la causa.
El testimonio de la dueña del Ford K
Una de las piezas clave fue el testimonio de Soledad Andreani, una mujer cercana a Barrelier que le prestó un Ford Ka negro durante la mañana del domingo. Según declaró, el acusado la llamó de manera insistente hasta conseguir el vehículo. Le dijo que necesitaba trasladar ropa y devolvió el auto aproximadamente una hora y media después.
Ford K A24
El pedido del Ford Ka negro y las imágenes que reconstruyeron un recorrido clave para la causa. (Foto: archivo).
Las cámaras de seguridad registraron el recorrido del vehículo hasta la casa de Barrelier y lo ubicaron saliendo del lugar con conservadoras de gran tamaño y bolsas de consorcio, antes de dirigirse hacia la zona del descampado donde finalmente sería hallado el cuerpo de Agostina.
Para entonces, los investigadores ya contaban con registros que mostraban a la adolescente entrando a la vivienda de Barrelier, pero no saliendo de ella.
Nueva indagación, contradicciones y mentiras
Frente a las nuevas evidencias, el acusado volvió a ser interrogado y modificó su relato. Reconoció que la joven que aparecía en las imágenes era Agostina, aunque sostuvo que había permanecido poco tiempo en la casa y luego se había retirado por sus propios medios.
El hallazgo del cuerpo
La búsqueda terminó el sábado pasado cuando la perra rastreadora Roma, de la Policía de Córdoba, detectó restos humanos en un descampado. Posteriormente fueron hallados otros restos en pozos de poca profundidad. El cuerpo de Agostina estaba mutilado y desnudo. Los investigadores lograron una primera identificación gracias a los anillos que conservaba la adolescente en una de sus manos, aunque posteriormente se realizaron pericias dactiloscópicas para confirmar oficialmente su identidad.
Rastrillajes por Agostina
Cómo fue el operativo que terminó con el hallazgo de los restos de la adolescente en un descampado. (Foto: archivo).
La última novedad en la causa
En las últimas horas de este martes, la fiscalía incorporó a la investigación la causa previa que involucra a Barrelier sobre un hecho ocurrido en 2025, cuando fue acusado de privar ilegítimamente de la libertad a una mujer.
Según consta en esa causa, la víctima habría sido atada de manos y pies con cinta adhesiva, amordazada, amenazada con un arma en un intento de abusp sexual, en la misma casa donde desapareció Agostina. Además, se investiga si el acusado intentó ofrecerla a terceros.
La Justicia decidió incorporar ese antecedente al expediente actual para analizar el contexto y el perfil del imputado mientras avanza la investigación por el femicidio de Agostina Vega.