La madre de la familia se encontró con la escena. (Foto: generada por IA)
Al ir a buscarlos, la mujer encontró una escena desesperante: los pies de Miriam Videla sobresalían del interior del pozo séptico, con la cabeza sumergida. Debajo de ella estaba su nieto, que todavía presentaba signos vitales.
Según las primeras averiguaciones, el pozo tenía aproximadamente 60 centímetros por 60 centímetros, más de un metro de profundidad y estaba ubicado a unos cinco metros de la vivienda. Al momento del accidente permanecía sin tapa, presuntamente porque se realizaban tareas de mantenimiento.
El desesperado rescate de la abuela y el niño
Los gritos de la madre alertaron a los vecinos, que comenzaron a acercarse al lugar. A través del grupo de WhatsApp del barrio se pidió ayuda y tres personas llegaron rápidamente para colaborar con el rescate. Primero lograron sacar a Miriam Videla, que se encontraba en la precámara de la estructura. Luego retiraron al niño, que aún tenía signos de vida.
Entre quienes acudieron al lugar estaba una enfermera que vive cerca de la vivienda. La mujer contó que salió al escuchar los pedidos de auxilio y que en un primer momento pensó que podía tratarse de una descompensación. “Pasó una tragedia con unos vecinos, yo vivo en la esquina, soy enfermera”, relató al recordar los minutos posteriores.
Una enfermera de la zona inició maniobras de reanimación al menor y pidió a la policía que lo trasladara de urgencia al Hospital Notti. (Foto: Google)
Según explicó, ambos estaban inconscientes. Por su experiencia en neonatología, se concentró en asistir al pequeño Borja y comenzó con maniobras de reanimación cardiopulmonar. La enfermera señaló que el niño no tenía pulso cuando inició la asistencia y, ante la demora de la ambulancia, pidió ayuda a los policías para trasladarlo al Hospital Notti.
Borja fue llevado de urgencia en un móvil policial mientras continuaban los intentos de reanimación. Sin embargo, cerca de las 21:40, los médicos del hospital confirmaron su fallecimiento, mientra, en paralelo, personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) llegó a la vivienda y constató la muerte de Miriam Videla. El parte policial indicó que el fallecimiento se produjo por sumersión.
La Justicia investiga por qué el pozo estaba abierto
La investigación quedó en manos del fiscal de Homicidios Oscar Malla. En un primer momento intervino la Oficina Fiscal N.º 1, a cargo de la fiscal Marisol Parra, pero luego la causa pasó al área especializada por las características del hecho.
Uno de los principales puntos que deberá determinar la Justicia es por qué el pozo séptico permanecía abierto al momento del accidente y cuál fue la secuencia exacta que llevó a la mujer y al niño hasta ese sector del patio. Los investigadores aguardan los resultados de las pericias y las medidas ordenadas para reconstruir lo ocurrido durante esa noche.
La muerte de Miriam y Borja generó una fuerte conmoción entre familiares, amigos y vecinos y en redes sociales comenzaron a multiplicarse mensajes de despedida y muestras de acompañamiento para la familia. “Vuela alto, tía Miriam y Borja, que Dios, que está en los cielos, los reciba a ambos con los brazos abiertos”, escribió uno de los allegados en medio del dolor por la pérdida.