El caso
Según la acusación, el 11 de junio de 2019, entre las 12:00 y las 14:30, la imputada ingresó a la casa ubicada en Eugenio Garzón al 3.500 con el objetivo de robarle a la pareja entre 70 y 80 mil dólares que tenían ahorrados para pagarle a su hija un viaje a Disney por su cumpleaños de 15 años. Para eso, los golpeó fuertemente y después les disparó a ambos con su pistola reglamentaria "con alevosía, y a fin de asegurar su impunidad, como así también el provecho del delito".
Luego de cometer los asesinatos, la oficial se fue del lugar y denunció que le habían robado su arma, y para esto, presentó una denuncia en la que sostuvo que había sido interceptada en las calles Recuero y Culpino por un Volkswagen Gol Trend y que luego hizo lo mismo una camioneta Renault Duster, desde la que habría bajado un hombre para sustraer su arma.
El doble homicidio fue descubierto por otra oficial de la Comisaría Vecinal 9C, quien advirtió que el portón de dos hojas de la casa del matrimonio estaba abierto, y como nadie respondió fue a buscar a la hija de la pareja, quien luego de ingresar salió a los pocos minutos diciendo que sus padres estaban tirados en el piso y que creía que estaban muertos.
La hipótesis de la fiscalía
La hipótesis de la fiscal que instruyó la causa, Estela Andrades, leída en la audiencia, es que Soloaga aprovechó la relación de confianza que había forjado durante semanas con los jubilados por ser la policía de la cuadra.
Según la acusación, primero los torturó a golpes y culatazos y luego los ejecutó a cada uno con un tiro en la cabeza, usando un almohadón como silenciador.
Para Andrades, el posible móvil del doble crimen fue la deuda que Soloaga tenía que saldar para poder pagar el viaje de su hija.