El hombre sostuvo que su pareja y el adolescente “estaban poseídos por el demonio” y que ambos pretendían matarlo. También habría afirmado que esa supuesta situación lo había “contagiado” y la vinculó con el desenlace ocurrido en la vivienda. Se trata de la versión atribuida al acusado, que ahora es analizada por los investigadores.
La Justicia, mientras tanto, avanzó con la imputación. Acosta quedó acusado de homicidio calificado por alevosía y agravado por la participación de un menor de edad, mientras que su hijo de 17 años fue imputado por homicidio calificado por alevosía.
Durante los procedimientos fueron secuestrados dos teléfonos celulares, que serán sometidos a peritajes para reconstruir las horas previas al crimen. En el lugar también trabajaron integrantes de la Fiscalía de Instrucción, el Gabinete Científico, la División Investigaciones y efectivos del Eter.
La denuncia de la madre antes del crimen
La secuencia que terminó con la muerte del adolescente comenzó, según la investigación, varias horas antes. Torres acudió a una dependencia policial para denunciar a Acosta por violencia de género y advirtió que sus hijos se encontraban en la vivienda y podían estar en peligro.
De acuerdo con el relato incorporado al caso, el hombre había comenzado a comportarse de manera extraña y decía estar “poseído”. En medio del episodio, habría agredido físicamente a su pareja y la habría amenazado. La mujer consiguió escapar mientras sus hijos permanecían en el establecimiento.
Fue a partir de esa denuncia que los efectivos se dirigieron hasta la propiedad de Higuera Vieja. Allí encontraron el cuerpo de Lautaro y detuvieron a Acosta. La investigación busca ahora reconstruir qué ocurrió durante esas horas y establecer el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos.
Quién es el tiktoker detenido
Antes de quedar involucrado en la investigación, Acosta tenía una importante presencia en redes sociales. En TikTok reunía más de 63 mil seguidores y 1,6 millones de “me gusta”, donde publicaba videos relacionados con su vida cotidiana, trabajos rurales y momentos junto a familiares.
También promocionaba un emprendimiento vinculado con la venta de carbón y leña y en varias publicaciones se mostraba trabajando en el campo. Cuatro días antes del crimen había compartido un video en el que reivindicaba su actividad laboral y respondía a quienes cuestionaban sus bienes.
Ahora, sus publicaciones y comunicaciones forman parte del contexto que los investigadores analizan mientras avanzan las pericias y se intenta determinar qué ocurrió dentro de la vivienda antes de la muerte de Lautaro Córdoba.