"A mi hijo le cortaron los dedos, lo torturaron y a mi nuera la llevaron a la habitación bajo amenazas de violación. La manosearon y muchas cosas más", relató entre lágrimas.
A continuación, contó que los delincuentes llamaron a Facundo para pedirle disculpas ya que se habían dado cuenta que no habían sido él quien le robó la bicicleta.
En el audio se escucha al hijo decir que "le arruinaron la vida", entre muchas cosas más mientras los delincuentes y torturadores insisten en su pedido de disculpas. Tras el hecho, Facundo y Guadalupe, su novia, se mudaron, pero los venezolanos continúan impunes en sus casas.
Incluso, el llamado de los delincuentes el joven lo recibió en el momento preciso que estaba realizando la denuncia en la comisaría, a tan solo 80 metros del lugar donde se cometieron los hechos.
Sin embargo, los delincuentes continúan libres viviendo a pasos de la comisaría, y los efectivos policiales aún no actuaron.
"Tampoco le quisieron tomar declaración testimonial a mi nuera. Lo hicieron después de que les haya pedido por favor que lo hagan", cerró.
Hasta el momento, la familia continúa esperando que se haga justicia.