En la segunda jornada del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, el testimonio de María Mercedes Ibarra aportó elementos clave para reconstruir el hallazgo del cuerpo y las circunstancias del 4 de agosto de 2023 en el barrio El Tipal.
En la segunda jornada del debate, una testigo aportó detalles centrales sobre lo ocurrido el día del crimen y la escena que encontró al llegar al lugar.
En la segunda jornada del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, el testimonio de María Mercedes Ibarra aportó elementos clave para reconstruir el hallazgo del cuerpo y las circunstancias del 4 de agosto de 2023 en el barrio El Tipal.
La mujer fue la primera en declarar en la audiencia y brindó detalles sobre cómo encontró al acusado, José Eduardo Figueroa, dentro de un vehículo en el predio de su familia.
Según su relato, al llegar al lugar descendió del auto y se dirigió hacia el vehículo estacionado dentro del terreno de “Lalo” Figueroa. Observó que los vidrios estaban empañados y, al mirar hacia el interior, vio al acusado sentado en el asiento del conductor, inclinado hacia el lado del acompañante.
En un primer momento creyó que estaba muerto y llamó a su hija, Agustina Rodríguez Ibarra, ante el temor de que hubiera asesinado a Kvedaras. Sin embargo, la joven advirtió que el hombre aún tenía signos vitales.
Ibarra también describió cómo encontró el cuerpo de la víctima: parcialmente cubierto, con una pierna descubierta y el resto envuelto en prendas, “como si alguien la hubiera cargado y puesto ahí”. Fue su hija quien dio aviso a la Policía.
Durante su declaración, la testigo explicó que existía una relación previa entre ambas familias. Su padre había sido socio de “Lalo” Figueroa y el acusado mantenía vínculos laborales y comerciales con ellos.
Sobre Figueroa, aseguró que “era muy solidario” y que días antes del hecho se habían reunido por temas económicos. En cuanto a la víctima, la describió como “muy alegre” y recordó la cercanía que existía entre ambos entornos familiares.
En la misma audiencia declaró Manuel Kvedaras, quien relató el impacto que le generó ver el cuerpo durante el sepelio y aseguró haber advertido signos de violencia.
Además, aportó un dato relevante: logró ubicar el celular de su hermana gracias a que conocía la contraseña del dispositivo, lo que permitió determinar que el teléfono estaba en la zona de la casa del padre del acusado.
También reconstruyó los días previos al crimen y señaló que la relación entre la víctima y Figueroa estaba deteriorada. Según su testimonio, Mercedes había manifestado su intención de separarse y le había pedido ayuda, en un contexto de discusiones y maltrato.
El debate oral se desarrolla ante un tribunal integrado por María Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans.
La acusación está a cargo de la fiscal Luján Sodero Calvet, mientras que la querella es representada por Jorge Ovejero y la defensa por Juan Casabella Dávalos.