Al día siguiente, Carney se puso en contacto con la víctima y le pidió disculpas y le aseguraba no recordar nada. Curioso, ya que le pidió que tomara la pastilla del día después para evitar un embarazo.
En tanto que el día mismo del matrimonio, el sujeto volvió a comunicarse con la mujer, esta vez por mensaje de texto, y le dijo que “quería disculparme nuevamente por todo. ¿Podemos, por favor, estar tan felices como sea posible por hoy? Los errores están tras nosotros y yo solo necesito concluir con esto antes de que haga esto, por eso te envío esto”.
Este en este mensaje que nuevamente le aseguró que “nosotros no lo hicimos, pero podrías considerar tener un plan B? Estoy casi seguro de que no hay posibilidad, pero aún así. Por favor dime que si, te lo ruego”.
Pero es lo que le decía a ella, porque a sus amigos les dijo otra versión muy distinta: contó que fue ella quien lo siguió hasta el probador tras decirle que se iba a duchar.
Pese a esto, boda se celebró. Sin embargo, la mujer no dejó pasar esta situación. Terminó yendo la hospital a constar lesiones y fue a la policía para denunciar que fue agredida sexualmente.
Tras esto, comenzó la investigación, en la que se analizaron las cámaras de seguridad del hotel y se ve cómo la mujer a penas podía caminar y se tambaleaba, lo que el hombre aprovechó para llevarla a los probadores. Además, obtuvieron los mensajes que él le escribió en los que reconocía todo. Ahora, Carney se encuentra a la espera del comienzo de la audiencia por la demanda por abuso sexual.