Acuerdo con Estados Unidos: cuándo viaja Milei a firmar el tratado con Trump y qué pasará con el Mercosur
Si bien ambos países deben seguir negociando la letra chica, ya se especula sobre la fecha en la que el entendimiento quedará formalizado. Dudas sobre el impacto en el bloque regional.
Javier Milei y Donald Trump anunciaron los principios para la firma de un amplio acuerdo comercial (Foto: archivo).
El marco para un Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos entre Argentina y Estados Unidos marca un punto de inflexión en la relación bilateral entre ambos países y podría redefinir la inserción internacional del agro argentino. Sin embargo, falta definir el detalle más importante: todavía no hay una fecha concreta para la firma que protagonizarán en Washington los presidentes Javier Milei y Donald Trump.
Antes de la rúbrica formal, la Argentina y Estados Unidos deberán seguir negociando la “letra chica” del acuerdo, y la duda es si el tratado deberá pasar por el debate en los respectivos congresos o parlamentos.
Aunque es muy parecido a un tratado de libre comercio, los límites puestos por el Mercosur hacen que el acuerdo alcance a productos específicos, que van desde los farmacéuticos, pasando por minerales, y la carne.
canciller Pablo Quirno con el secretario de EEUU. Creer
Jamieson Greer, funcionario de Estados Unidos, junto al canciller argentino, Pablo Quirno (Foto: archivo).
El anuncio fue hecho por el canciller argentino, Pablo Quirno, quien fue designado en ese cargo tras la intempestiva renuncia de su antecesor, Gerardo Werthein, a pedido de los Estados Unidos. Desde Washington le reclamaron a Milei que el cargo lo asuma un especialista en finanzas, según reveló una alta fuente de la Casa Rosada a A24.com. Solo semanas después, Quirno sellaba el tratado con su par estadounidense.
El acuerdo comercial llega en un momento de total profundización de las relaciones bilaterales con un inédito rescate por parte de la administración Trump, que ayudó a Milei a ganar las elecciones legislativas tras anunciar una ayuda financiera que incluyó un swap de 20.000 millones de dólares y la intervención del Tesoro en el mercado de cambios argentino.
Pese a la guerra arancelaria desatada por Trump entre abril y agosto, Milei logró mostrarse como uno de los pocos gobiernos beneficiados con el acercamiento y alineamiento total a los Estados Unidos, sin tener que cumplir su promesa de ruptura con el Mercosur.
La relación bilateral es estratégica para la Casa Blanca, que ha usado a la Argentina como la mejor prueba del sistema de premios y castigos con el que va a dirigir la política exterior en el continente.
¿Qué pasará con el Mercosur?
Milei Lula en el traspaso de la presidencia pro tempore del Mercosur..jpeg
Según confirmó una alta fuente de la Casa Rosada a A24.com, Milei ya decidió asistir a la próxima cumbre de presidentes del Mercosur, prevista para el 2 de diciembre en Foz de Iguazú, Brasil, donde el presidente argentino va a plantear la necesidad de “apertura” comercial del bloque regional.
A la sombra de ese nuevo orden mundial comercial, pero con el objetivo final de condicionar los intereses del gobierno del brasileño Lula da Silva, antagonista regional del presidente libertario, Argentina presionó y logró un listado de cientos de excepciones al Arancel Externo Común (AEC), el arancel madre del Mercosur.
El histórico acuerdo con Washington se nutre del uso discrecional de excepciones al arancel externo común que logró el gobierno de Milei en su pulseada con Brasil. Ahora se reviven los interrogantes sobre la viabilidad del bloque regional inaugurado en 1986 en el advenimiento de las democracias sudamericanas, no solo como un bloque comercial, sino geopolítico, hoy resquebrajado por las diferencias ideológicas entre los presidentes.
Con el gobierno libertario, la Argentina se sumó al grupo que exige flexibilidad y el fin de las ataduras dentro de un Mercosur que no logra superar los cuestionamientos a su lógica obsoleta. Entre metáfora y anticipo, tomando el martillo que simboliza la presidencia pro tempore, Milei esbozó en su primera cumbre: “Todo lo que sea para romper, me encanta”.
Después, en la siguiente cumbre que presidió en Buenos Aires el año pasado, Milei bajó los decibeles de la disputa en el Mercosur y planteó la necesidad de una apertura gradual que permita a los países miembros firmar tratados bilaterales. Hoy, el que más se opone es el uruguayo y socialista Yamandú Orsi