Relaciones Internacionales

Acuerdo con el FMI: Argentina dice que se llevó un respaldo, pero Estados Unidos pide antes un plan económico

Según Cafiero, Estados Unidos "apoya las negociaciones con el FMI", pero el comunicado oficial estadounidense dejó entrever dudas.
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Santiago Cafiero con Antony Blinken. 

Santiago Cafiero con Antony Blinken. 

La jerga diplomática entiende de sutilezas que el resto de los humanos no conocemos. Dos personas se pueden juntar y decir “tuvimos una hermosa charla” pero dejar en claro que no estuvieron absolutamente en nada de acuerdo respecto a lo sustancial.

Algo así pasó con la reunión de ministros de relaciones exteriores de la Argentina y Estados Unidos. Por un lado, el canciller argentino Santiago Cafiero y por otro el Secretario de Estado norteamericano Antony Blinken. Después del encuentro, los dos mandaron comunicados sobre lo que se charló: solo coincidieron en que todo duró menos de una hora y que se dio en el salón Thomas Jefferson en el edificio Harry Truman sede del Departamento de Estado en la ciudad de Washington DC. En el resto del contenido se dio una versión completamente diferente según quién escriba.

Los acuerdos Cafiero-Blinken

“Ambos funcionarios destacaron el excelente nivel de la relación bilateral y el diálogo franco y fluido existente entre los dos gobiernos”, expresaron desde la Cancillería argentina.

Ahí hubo acuerdo. Para el gobierno norteamericano se trató de “conversar sobre nuestra importante relación bilateral”. Alcoyana-Alcoyana.

También hubo felicitaciones mutuas por temas de derechos humanos. “El Secretario Blinken felicitó a Argentina por su elección como Presidente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y agradeció la oportunidad de trabajar con Argentina para apoyar la democracia y los derechos humanos en las Américas y más allá”, dice el comunicado de Estados Unidos.

La Argentina también relata que en el encuentro ambos “remarcaron que la presidencia de Argentina en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU coincide con el regreso de Estados Unidos al mismo, por lo que existe un escenario muy propicio para el trabajo conjunto en pos de esta agenda”. Hasta ahí íbamos bien.

Después hablaron de otros temas de la relación y de cooperación internacional. Nada sensible, todos amigos.

Hasta que finalmente llegaron al meollo de la cuestión: ¿va a apoyar Estados Unidos al gobierno argentino en la negociación con el FMI? Y ahí se pudrió todo

El desacuerdo por el FMI

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Cafiero le contó a su par norteamericano “que la Argentina ha emprendido una senda que pretende consolidar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico sostenible e inclusivo”. Y le suplicó “que es necesario un mensaje de la autoridad política al Tesoro para contar con el apoyo de Estados Unidos en el Fondo Monetario Internacional, y que de este modo no se restrinja el crecimiento de la Argentina”.

Chan. Se hizo un silencio en donde Blinken tenía que decir si apoyaba o no. A partir de ahí el relato pasa a ser difuso.

Según Cafiero, Blinken elogió el crecimiento argentino y “sostuvo que apoya firmemente las negociaciones con el FMI y aspira a una pronta resolución positiva”. Además, siempre según Cafiero, el estadounidense “remarcó la importancia de Argentina para el hemisferio”.

Pero cuando se le preguntó a Blinken cómo había ido la reunión, el hombre no estuvo tan de acuerdo con ese punto.

“El Secretario discutió la negociación de Argentina con el Fondo Monetario Internacional y alentó a Argentina a presentar un marco de política económica sólido que devuelva el crecimiento al país”, explicaron en el comunicado.

Nótese la expresión “devuelva el crecimiento”. Es decir, un contraste con el elogio que supuestamente hizo Blinken de nuestro crecimiento.

Segundo punto, Estados Unidos le pidió un programa económico “sólido”. Se sobre entiende que es lo que necesita EE.UU para poder apoyar el acuerdo con el FMI. Alberto Fernández había sido enfático en su primer año en la presidencia al afirmar que no creía en los programas económicos.

Pero los cachetazos no terminaron ahí. El documento del Departamento de Estado plantea que Blinken expresó “su seria preocupación por la reciente visita a Nicaragua del Vicepresidente iraní Mohsen Rezai”. Y recuerda que el iranó fue “objeto de una Notificación Roja de Interpol por homicidio agravado y daños en relación con el atentado con bomba contra la AMIA de 1994, en el que murieron 85 personas en Buenos Aires”.

El embajador argentino en Nicaragua, Daniel Capitanich había estado en ese lugar sin inmutarse. El comunicado de la cancillería argentina no hace mención a ese tema.

En definitiva, Cafiero salió chocho de la reunión (o al menos eso comunicó) pero del otro lado no sintieron lo mismo. Hasta acá podría ser una diferencia de interpretación, si no fuera porque Estados Unidos es el que tiene que levantar o bajar el pulgar para que la Argentina refinancie 45 mil millones de dólares de deuda.

Mientras tanto el Gobierno tiene que lidiar con el frente interno. Ahí sí la Casa Rosada tuvo una buena noticia. Por primera vez en mucho tiempo, Cristina Kirchner tuiteó sin criticar a la gestión de Alberto. Una señal de que está conforme con el rumbo de las negociaciones.

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