En principio las variables a tener en cuenta son tres:
- Evaluación epidemiológica, con un sistema de "escalones" similares a los que en Nación se llaman "semáforos". Esta evaluación se hace en cada localidad y se toman en cuenta la cantidad de infectados, la tasa de contagiosidad y la ocupación de camas de terapia intensiva, entre otras variables.
- Las condiciones escolares de cada institución. Tamaño de la matrícula, los accesos a la escuela (por ejemplo, si hay margen para tener una entrada y una salida para evitar las aglomeraciones), cantidad y tamaño de las aulas, y patios.
- Comunidad educativa. Refiere a la necesidad de usar transporte público, procedencia de los chicos, procedencia de los docentes.
Si bien hay cosas que se pueden planificar de antemano, la situación de los escalones seguramente determinará el grado de la apertura. "Buscamos la máxima presencialidad", insisten en provincia.
Las clases empezarían en marzo de acuerdo a este cronograma
- 1 de marzo. Inicial y primaria
Habrá una cuarta variable que influya en cuán presenciales puedan ser las clases, que es la campaña de vacunación. Si logran extender la inmunidad a más docentes, se podrá avanzar más rápidamente. Eso sí, desde Provincia aclaran que no se verán conflictos con los gremios como los que se dan en la Ciudad de Buenos Aires. "Es con los docentes, no contra los docentes", aseguran.