Alberto no quiere quedar como un presidente autoritario. Por eso hace malabares para buscar consensos en las nuevas restricciones.
En la Casa Rosada esperan que el jueves el Senado -con la vicepresidenta Cristina Kirchner a la cabeza- apruebe la ley de pandemia y que aunque sea un largo debate que puede extenderse las próximas semanas, aceptará la incorporación de cambios pero piden "racionalidad" a la oposición: que no digan que se oponen sin leer el proyecto".
En Diputados, donde el oficialismo no tiene mayoría, el titular Sergio Massa será el encargado de buscar quorum con los bloques aliados para la ley de la pandemia. Mientras tanto, Alberto asumirá el costo político de las restricciones, para las que quiere conseguir apoyo institucional y federal, dicen en su entorno.
Toma como ejemplo la ley de restricciones quqe adoptó la canciller alemana, Angela Merkel, luego de haber tenido que dar marcha atrás por el rechazo social a un decreto. Distintas fueron las formas adoptadas de las restricciones que tomaron otros gobiernos europeos que ahora mira Alberto para las próximas medidas: la Francia de Emmanuel Macron o la España de PEdro Sánchez, que restringieron las clases y la circulación de 19 a 6 (toque de queda) solo por decreto.
De no mediar un cambio de último momento -depende de la evolución de los contagios de aquí al viernes a la tarde- el Presidente tiene pensado prorrogar el mismo DNU que rige hasta el 21 de mayo.
En tanto, desde la Rosada buscan consensos para la aplicación concreta de las restricciones que deberán tomar los distritos. El debate es si la aplicación de las medidas ordenadas por Nación son de carácter opcional u obligatorio para los gobiernos provinciales.
En ese marco, lo que se decida en el AMBA surgirá este martes de la primera reunión de los jefes de gabinete y ministros de Salud de Nación, CABA y provincia de Buenos Aires.
Previo a esa reunión y a la visita de Larreta a Rosada para negociar los fondos de coparticipación para el traspaso de la policía a la Ciudad, el Presidente, lanzó una ironía sobre la rebeldía de Larreta, pero también hacia el fallo de la Corte Suprema de Justicia que cuestionó la suspensión de las clases presenciales en CABA ordenada por el Poder Ejecutivo Nacional.
"¿Al final, quién tenía razón con que las clases presenciales aumentaban los contagios?", lanzó Alberto luego de que el Gobierno porteño admitiera que podría dar marcha atrás con las clases presenciales ante el incremento de contagios registrados esta semana.
Alerta en el Interior
Algo parecido sucedió con el gobernador peronista de Santa Fe, Omar Perotti, que se resistía a suspender las clases presenciales y endurecer las restricciones a la circulación decretadas por Nación, y que este martes recapituló y ordenó el pase a clases virtuales en la provincia tras declarar el colapso del sistema sanitario en Rosario, Santa Fe y Rafaela, donde no quedaban más camas de terapia intensiva disponibles.
La Casa Rosada mira el mapa epidemiológico de las provincias, pero admite que no puede hacer nada si los gobernadores no toman las medidas de control, la gente no las cumple.
En las próximas horas, Alberto se volverá a comunicar por zoom con todos los gobernadores. En la lista roja de alerta sanitaria que comenzó en el AMBA, se encaminaban a sumarse Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Catamarca, Santa Cruz, Santiago del Estero, entre otras.