Restricciones

Anticipo | Con diferencias sobre las clases presenciales, así van a ser las nuevas restricciones para el AMBA

Alberto mantendrá la virtualidad educativa en todos los niveles, pero Rodríguez Larreta resiste. El rol de Kicillof.
Mariano Obarrio
por Mariano Obarrio |
Alberto y Rodríguez Larreta

Alberto y Rodríguez Larreta, en Olivos (Foto: Presidencia).

El anuncio de nuevas restricciones para luchar contra la segunda ola de la pandemia del Covid 19 tampoco dejará conformes a todos. El presidente Alberto Fernández presentará este viernes al mediodía una batería de medidas duras para la etapa hasta el 15 de mayo. Van a ser acatadas al pie de la letra por Axel Kicillof, pero chocarán con el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Pese a que había amagado con una “presencialidad administrada” en las escuelas, mantendrá en el AMBA la virtualidad en todos los niveles. Nada de presencialidad en la educación.

Según pudo saber A24.com, Rodríguez Larreta anunciará un esquema mixto y muy diferente: presencialidad para los niveles inicial y primario, para los más pequeños; en el secundario, el terciario y universitario, las clases serán en casi todos los casos en forma virtual y remota.

Esta vez no hubo reuniones tripartitas entre Fernández, Kicillof y Rodríguez Larreta. Bastó con la conversación virtual que el Presidente tuvo anteayer con todos los gobernadores, incluido Larreta. En la sede porteña de Uspallata mantenían las expectativas sobre lo que anunciará Fernández. La tensión entre ambos continuará.

En medio de ello, está casi decidido que el Poder Ejecutivo dispondrá un reempadronamiento total y riguroso de los permisos de circulación esenciales y especiales. El que existía hasta hoy era casi una invitación a la falsificación. En cambio, se dispondrán nuevos requisitos: cada ciudadano deberá colocar un documento que justifique y demuestre su trabajo real, como un contrato, recibo de sueldo, factura o certificado laboral.

Además, más allá de la discrepancia en la educación, la Nación y la Ciudad acordaron una serie de restricciones horarias nocturnas, controles en estaciones terminales ferroviarias, subtes, avenidas y cierres de accesos de la General Paz a la Ciudad para controlar las reuniones sociales y las fiestas clandestinas que se venían detectando. Desde mañana, el AMBA será un territorio casi militarizado.

Todavía, la Corte Suprema no emitió el fallo sobre la acción declarativa que interpuso la Ciudad de Buenos Aires en reclamo de la inconstitucionalidad del DNU 241, que fijó hace dos semanas la virtualidad en todos los niveles para el AMBA por 15 días. Ese decreto inconsulto y unilateral desató la peor crisis política entre Nación y Ciudad.

El procurador general de la Nación, Eduardo Casal, le dio ayer la razón al distrito porteño y emitió un dictamen –que no es vinculante- que declaró “inconstitucional” el decreto y determinó que el DNU no fundamenta que las clases constituyen un riesgo de contagio masivo. Ahora tiene que dictaminar la Corte Suprema: el DNU caduca hoy, por lo cual podría decir que la cuestión deviene abstracta. Pero si falla en uno u otro sentido lo que diga resultaría de utilidad para resolver otro eventual conflicto entre ambas jurisdicciones.

Tal como adelantó A24.com hace 15 días, los ministros de la Corte evitaron hasta ahora pronunciarse y dilataron el juicio dando traslado a la Nación, a la Ciudad y a la Procuración. Podría haber fallado hace dos semanas, en 24 horas, y no lo hizo. El máximo tribunal no quiso tomar partido por una disputa que entiende debe resolver la política. En rigor, los jueces no quieren quedar atrapados en el fuego cruzado de “la grieta”.

El anuncio de Alberto Fernández de este viernes, podría reavivar el conflicto por la educación. Anoche, el Presidente le daba las últimas pinceladas al DNU junto con la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra.

La virtualidad en las escuelas podría ser administrada y alternada con la presencialidad de acuerdo a un semáforo epidemiológico: los distritos que figuran en rojo por el nivel de contagios cerrarían a la virtualidad y los que pasen al amarillo y verde a mayores niveles de presencialidad.

Ese semáforo podría también ser, dentro del DNU, el parámetro matemático para otros cierres y restricciones de horarios: la nocturnidad, los locales comerciales, gastronómicos, la circulación callejera y las diversas actividades.

Según trascendió, la Ciudad dispondrá, además de la educación presencial para los más pequeños y la virtual para los más grandes, restricciones a la construcción para disminuir la circulación en el transporte. También cerrará por 15 días las actividades profesionales de contadores, abogados y escribanos, que deberán desempeñarse con teletrabajo, y aumentará en forma exponencial el control en la calle.

Los jefes de gabinete bonaerense, Carlos Bianco, y porteño, Felipe Miguel, discutieron ayer sobre la coordinación en el AMBA. Bianco no quería restringir la construcción ni limitar las industrias porque si bien Kicillof tiene una postura de cierres duros quiere preservar las actividades económicas. En la Provincia culparon a Miguel de querer limitar las industrias, pero el jefe de gabinete porteño aclaró que nunca propuso eso.

A las discrepancias sobre la construcción, se agregaron las disputas sobre la educación: la Ciudad no quiere cerrar las escuelas; la Provincia sí. “Igual, nosotros vamos a esperar lo que disponga Nación y acataremos. Si sigue la virtualidad seguiremos así. Y si no, acataremos la presencialidad acotada”, decían en el entorno de Kicillof. Alberto Fernández se inclinará por el criterio de Kicillof. En el oficialismo señalan que, una vez más, será el Presidente quien se alinea con el gobernador, más que un acatamiento de Kicillof a Alberto Fernández.

En la Ciudad confirmaron a A24.com que Rodríguez Larreta cerrará las actividades profesionales. “Está dentro de lo que estamos planificando. A la espera de lo que defina Nación también”, señalaron.

La nueva etapa durará hasta el 15 de mayo, en principio. El reempadronamiento de los certificados no fue confirmado oficialmente. Pero es un hecho. El Ministerio de Transportes controlara mejor la SUBE para acreditar que cada usuario sea el dueño real. Se resetearon y caducan todos los permisos esenciales y especiales que otorga la jefatura de Gabinete. Todos los usuarios deberán sacar nuevos permisos y cargar la información de cero. El gran cambio será que exigirán a los usuarios poner recibo de sueldo, contratos o facturas para justificar la actividad laboral. También se analizan otras medidas aún no confirmadas. En el Gobierno querían fijar las 18 horas –y no las 20- los fines de semana como horario tope para la circulación de los trabajadores no esenciales entre las jurisdicciones. Pero la Ciudad se oponía. Alberto lo podría fijar en el DNU.

La Ciudad proponía un escalonamiento de horarios para comercios esenciales y no esenciales dirigido a disminuir la circulación de trabajadores a un mismo horario tanto a la mañana como a la tarde: quieren evitar la aglomeración en las terminales de Retiro, Once y Constitución.

De ese modo, los comercios esenciales abrirían a las 8 y los no esenciales a las 10.

Por otra parte, existen algunas confirmaciones en la nueva normalidad. Habrá controles estrictos para las columnas que ingresen marchando o en colectivos para la protesta social. No los dejarán pasar. Habrá una mejor coordinación entre Nación y la Ciudad. El gobierno nacional dispondrá un funcionario del Ministerio de Seguridad por cada municipio del conurbano.

De 20 a 6 se restringe la circulación para trabajadores no esenciales, lo cual busca evitar las fiestas clandestinas y reuniones sociales.

También cerrarán 25 accesos a la Ciudad entre las 20 y las 6 para que los automovilistas deban confluir en accesos que estarán controlados por las fuerzas policiales que verificarán si tienen el permiso esencial. Por otra parte, habrá un aumento de control en terminales y centros de trasbordos entre fuerzas federales y la Policía de la Ciudad. Hasta el 15 de mayo se cerrarán todas las bocas del subterráneo y se unificarán las líneas de denuncias entre las líneas del 911 (Ciudad) y del 134 (Nación).

Se dispondrá la obligación a los comercios de atender sólo al aire libre, cerrar las actividades a puertas cerradas, se incrementarán retenes en la vía pública y especialmente se controlará la circulación durante la noche. No está confirmado aún si la Ciudad bajará el horario de los comercios de 20 a 18; los fines de semana podrían cerrar todo a las 17.

Como ocurre desde el 20 de marzo de 2020, cuando se aplicó la cuarentena estricta, el secreto del éxito del martillazo sobre el Covid estará en la capacidad de controlar que las medidas se cumplan.