La Jungla del Poder

Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Javier Milei y el fin de la unidad

El fenómeno del economista libertario les abre a los dos expresidentes la posibilidad para volver. El quiebre en el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Los CEOS y la ilusión de un gran partido de centro.
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Macri y Cristina

Macri y Cristina, en el Congreso, el día de la asunción de Alberto Fernández (Foto: archivo).

Los CEO de las grandes empresas de Estados Unidos y otras multinacionales estaban en el subsuelo del Alvear Icon Hotel. Adentro, en un improvisado auditorio desfilaban funcionarios, políticos, diplomáticos y responsables de empresas explicando qué hacer con el país.

Afuera, una recepción, dos grandes mesas de café y mesitas para comer unos budines marmolados de parado. Ahí se daban algunas charlas informales, quizás más importantes que las que se sucedían adentro:

-¿Vos creés que la inflación puede llegar al 3% en agosto?

Una pregunta recurrente. Y una respuesta diversificada. Estaba el grupo de los “guzmanistas”, cada vez más grande; no lo bancan por amor, sino por espanto. “Del otro lado está la barbarie”, dicen.

Todo esto pasaba en el foro de empresas norteamericanas, AmCham Summit 2022. Mientras algunos (pocos) defendían al Gobierno, otros opinaban que no hay salida. Y aplaudieron rabiosamente a Patricia Bullrich cuando le tocó hablar. En cambio, a Guzmán lo escucharon fríamente; a Larreta también. Discursos parecidos.

“Tenemos que ponernos el sombrero de empresarios. A mí tampoco me gusta el peronismo y nunca los voté. Pero ahora es lo que hay, y hay que apoyarlos como gobierno”, decía un hombre de negocios de los “guzmanistas”

Se empiezan a armar algunas reuniones de trabajo. Algunos de esos CEO hablan de conformar una “Mesa de Guzmán”. No quieren fotos, pero quieren apoyarlo. Sienten que no hay plan B.

Si entre agosto y octubre la inflación llega al 3%, habrá pasado el temporal. “No fue tan distinto lo que plantearon Guzmán y Larreta. ¡No sería tan loco pensar en una gran coalición de centro!”, se ilusionó el líder de una gran multinacional… La realidad está muy lejos de eso.

Guzman en AMCHAM 02.png
Martín Guzmán, durante el foro de empresas norteamericanas AmCham (Foto: archivo).

Martín Guzmán, durante el foro de empresas norteamericanas AmCham (Foto: archivo).

¿Todos unidos triunfaremos?

El peronismo está partido. No queda mucho de la unidad. Cristina plantea que se rompa, pero no se doble. No es una cuestión de principios, sino de cálculo electoral. ¿Qué sentido tiene mantener en el frente si sola puede sacar casi los mismos votos sin ceder espacios?

Si el 2023 no pueden acceder a la Presidencia, ¿por qué ceder diputados, senadores y poder territorial para mantener una unidad que ya no sirve para ganar? Más, con el riesgo de que los legisladores que no sean propios después terminen ayudando al próximo gobierno.

Pero el tema no termina ahí porque si el peronismo se parte, el sistema político puede desarmarse como un dominó.

Cristina Kirchner habló el viernes pasado en Chaco, y dejó la piedra fundamental para avisar que así como está el Frente de Todos no tiene más sentido.

Si quedaba alguna duda, este viernes en Lanús, Máximo Kirchner terminó de aclararlo: “Primero dice que no tiene apoyo político. Pero tiene el del FMI y Kristalina Georgieva; tiene el apoyo de la CGT, la central de trabajadores más grande del país; tiene el apoyo de los Movimientos Sociales, del Presidente y Clarín. ¿Qué más apoyo querés?”, planteó en referencia directa a Martín Guzmán.

Con menos ruido, esta semana hubo una serie de hechos que marcaron el posible final de Juntos por el Cambio…

61f9077d5f0ba.jpg
Durante un acto en Lanús, Máximo Kirchner volvió a cuestionar con duros términos a Alberto Fernández y a Martín Guzmán (Foto: Telam).

Durante un acto en Lanús, Máximo Kirchner volvió a cuestionar con duros términos a Alberto Fernández y a Martín Guzmán (Foto: Telam).

¿”Juntos” o “por el Cambio”?

El lunes fue la cena de la Fundación Libertad, un think tank de liberales que todos los años hace un encuentro para recaudar fondos. Habitualmente iban solo unos pocos viejos enamorados de ideas sobre el libre mercado. Pero ahora el liberalismo está de moda, y participó toda la oposición (menos Milei que no es liberal, sino libertario, otro día te cuento la diferencia).

En esa cena pasó de todo:

Horacio Rodríguez Larreta dejó la remera y se puso la corbata. Habló como candidato a presidente:

  • “Tenemos que llegar con planes. El cambio, si no se sostiene en el tiempo, no es cambio”.
  • “Tenemos que fortalecer el rol del estado”.
  • “No sigamos insistiendo por el camino de la grieta”.
  • “El próximo gobierno requiere de una coalición política más amplia”.
  • “Tenemos que consolidar la unidad, inquebrantable, de Juntos por el Cambio. Es un espacio que aspira a gobernar”.
  • “Se necesitan más agallas para dialogar con el que piensa distinto que para tirar piedras”.

Aplausos tibios y se fue de la cena porque cumplía años la mamá. No se quedó a escuchar ni a Patricia Bullrich ni a Macri, que venían después.

Después vino Patricia Bullrich. Su discurso pareció contestarle:

  • “No podemos jugar al medio… el medio es la continuidad de la decadencia”.
  • “La grieta no es un invento. Es una construcción cultural de quienes hoy dominan el poder del gobierno”.
  • “El cambio es con dolor y esfuerzo. ¿Qué vamos a elegir? ¿La mediocridad de la decadencia o la valentía del cambio con esfuerzo y dolor?
  • “Hay un solo camino, que es el cambio profundo”.

Y más tarde remató Mauricio Macri:

  • “Nunca más en este país se va a hacer lo políticamente correcto”.
  • “Hay que evitar la tendencia de lo que queda bien”.
  • “Hay que hacer lo que hay que hacer”.
  • “En 2023 hay que hacerlo con ideas claras, con planes”.

La fractura conceptual se terminó de exponer en AmCham Summit 2022. Ahí Bullrich profundizó su discurso combativo y cruzó los principales conceptos de Larreta:

  • "El próximo gobierno no tiene que ser de coalición. Pero la coalición que necesitamos en la Argentina es con la sociedad, sindicatos y empresas que quieran el cambio".
  • “Iría a un sistema bimonetario”.
  • “Sería una economía con menos regulaciones y que se pueda operar con las dos monedas”,
  • “No quiero pelearme con los jóvenes que creen en la libertad”.

Cinco conceptos de Larreta: fortalecer el Estado, fortalecer la unidad de Juntos por el Cambio, ampliar la coalición, gobernar con el que piensa distinto, no grieta.

Cinco conceptos de Macri y Bullrich: menos Estado, la unidad de Juntos por el Cambio no es un fin en sí mismo, la coalición puede ser con otros sectores (Milei, por ejemplo), gobernar con los que piensan parecido, la grieta no es un problema.

PAtricia Bullrich Macri Larreta.jpg
Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Horario Rodríguez Larreta expusieron sus diferencias durante una cena de la Fundación Libertad (Foto: archivo).

Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Horario Rodríguez Larreta expusieron sus diferencias durante una cena de la Fundación Libertad (Foto: archivo).

Esta semana Macri convocó a un Zoom con diputados del PRO. Estaba muy molesto con los que votaron la ley del HIV y la de promoción industrial del cannabis medicinal. Se lo vio sorprendentemente enojado. No quiere que sus legisladores voten ninguna ley que implique “suba o creación de impuestos, gasto o estructuras”. “Termina impactando en la inflación, que es un impuesto”, describió.

“Si terminamos votando lo que pide el kirchnerismo, arrastrados por los radicales y sus intereses, dejamos de ser una alternativa y no representamos ningún cambio”, dijo palabras más, palabras menos.

En síntesis, Macri planteó que entre la unidad y la identidad, cuiden más la identidad. Como piensa Cristina, la unidad dejó de ser un fin en sí mismo.

El cambio copernicano del sistema político

El problema es que los dos líderes más importantes de las dos coaliciones más importantes que tiene la Argentina pasaron a darse cuenta de que quizás ya no necesitan alianzas para retener el poder.

  • Si Cristina no sigue en el Frente de Todos y el peronismo se divide, ¿no podría Macri avanzar con una nueva coalición más dogmática sin tener que consensuar con los radicales y otras “palomitas”?
  • Si Cristina sola saca el 25% y el resto del peronismo arrima otros 10 o 15%, ¿cuánto necesita Macri (o Bullrich) para entrar en un balotaje y ganar en 2023? Macri insiste en que tiene el respaldo del 41%.
  • Si Macri y Cristina se presentan, ¿cuánto necesita Larreta para meterse en un balotaje? ¿Con qué otros actores podría armar esa gran coalición de centro? ¿Para qué negociar con Macri y exponerse en la gestión a un tutelaje similar al que Alberto tiene con Cristina?
  • Si Cristina y Macri se presentan con un promedio de intención de voto de 25%, y Milei sigue creciendo (hoy mide 20% en las encuestas), ¿el liberal quedaría a las puertas de un balotaje?
  • Y en un balotaje Cristina vs. Milei o Macri vs. Milei, ¿qué votarían los que están de uno y otro lado de la grieta? Se da la paradoja que dos de los dirigentes con peor imagen del país (Cristina y Macri, ambos entre 70 y 80%), podrían ilusionarse con volver a la Presidencia.

Patricia se radicaliza, Macri se radicaliza, Cristina se radicaliza, Máximo se radicaliza, Milei… ¡Es Milei!

Los incentivos para la unidad ya no existen. Ni en el Frente de Todos ni en Juntos por el Cambio.

Las dudas en el peronismo

Esta semana hubo un encuentro reservado de Sergio Massa con algunos economistas de su confianza. Algunos dicen que fue un asado que hizo el propio Massa; otros dicen que fue un café. En política, no es un dato menor.

La voz más escuchada y relevante fue la de Martín Redrado. También estaban Miguel Peirano (exministro de Economía de Kirchner), Marco Lavagna (del Indec), Diego Bossio y Martín Rapetti.

Todos coincidieron en que a la vuelta de su viaje desde Europa, Alberto va a tener que hacer algo.

sergio-massa-980110.jpg
Massa mantuvo un encuentro reservado con distintos economistas, que coincidieron en el análisis: no queda mucho tiempo para que la economía explote (Foto: archivo).

Massa mantuvo un encuentro reservado con distintos economistas, que coincidieron en el análisis: no queda mucho tiempo para que la economía explote (Foto: archivo).

El número de la inflación de abril fue más bajo que el de marzo, pero mucho peor de lo esperado. Las reservas internacionales siguen cayendo cuando deberían estar creciendo para aguantar a partir de julio…

Los 5 le dijeron a Massa que hay pocos días para evitar que la economía explote. “Cristina tenía razón: el acuerdo con el FMI era incumplible. En la primera revisión, el FMI miró para el costado. No pudimos sostener ni tres meses lo que firmamos. Y todavía tenés 3 años”, dijo uno de los presentes.

El plan parece ser “aguantar”. “Hoy hay que enfrentar esta situación sin liderazgo, sin confianza y sin plan”, planteó Redrado.

No es el único que lo piensa. Alberto, desde Europa, planteó la posibilidad de una reelección. El silencio del peronismo fue atronador.

¿Te gustó esta columna? Recibila en tu mail todos los domingos www.lajungladelpoder.com.ar

s