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POLÍTICA

Los desafíos en política exterior para Alberto Fernández

Los desafíos en política exterior para Alberto Fernández
Los desafíos de la política exterior para Alberto Fernández

El 10 de diciembre no solo marca el relevo presidencial en la Argentina. Además del regreso del peronismo al poder, conlleva un cambio ideológico y geopolítico para el país.

Este cambio de rumbo implica, por sí mismo, varios desafíos para la nueva administración.

De Macri a Fernández, mucho más que un traspaso de poder
De Macri a Fernández, mucho más que un traspaso de poder

La Región y el Mercosur

Sin duda, en este campo se verá uno de los mayores cambios en relación a la política exterior del presidente Macri.

Específicamente en las cuestiones más complicadas de estos últimos años, empezando por Venezuela.

Mauricio Macri fue un impulsor del Grupo de Lima, los países que más presionan a Nicolás Maduro para un cambio de sistema profundo para ese país, que incluye como base, una nueva elección presidencial.

El gobierno argentino reconoció como autoridad del país a Juan Guaidó, designado como presidente provisional por la Asamblea Nacional.

Además, caracterizó a la Venezuela de Maduro como una dictadura, en todos los foros internacionales en los que Macri fijó su posición en este tema.

Alberto Fernández, en cambio, nunca se refiere al régimen de Maduro como una “dictadura”, pero sí como “un gobierno autoritario”. Entiende que el grupo de Lima y su presión hacia Maduro, lejos de ayudar a una salida pacífica, potenciaron las posturas extremas.

Por eso tiene una posición común con México y con Uruguay (que ahora cambió de signo político): seguir buscando el acuerdo para que los venezolanos encuentren la propia normalización del país.

En el Mercosur, tiene un desafío mayor. Jair Bolsonaro, el presidente brasileño tiene una pésima relación, ideológica y también personal. Comenzó con la visita a Lula en prisión que Alberto Fernández le hizo en julio de este año. Y llegó hasta las críticas personales que el hijo de Bolsonaro hizo sobre el hijo de Fernández.

Ese cortocircuito plantea un interrogante sobre cómo será la relación bilateral. Especialmente porque el Brasil, es el principal socio comercial de nuestro país y el primer destino de nuestras exportaciones.

Bolsonaro, llegó a amenazar con irse del Mercosur, si el cambio económico en la Argentina afecta la política arancelaria del bloque de cinco países. Alberto Fernández espera que la relación bilateral se sobreponga y progrese, por sobre la cuestión personal de ambos presidentes.

En la región, el viento de cambio no es tal, por el momento. En Paraguay, gobierna Abdó Benítez, de centro derecha. Lo mismo puede aplicarse para Iván Duque en Colombia, que parece haber capeado las protestas sociales de fines de noviembre.

Lenin Moreno, en Ecuador, busca que el expresidente, Rafael Correa, se presente ante la justicia. Prófugo en Bélgica, Correa viajó hasta México, para entrevistar por televisión a Alberto Fernández. Sebastián Piñera es el turno de la centroderecha en la alternancia en Chile, pese a las protestas que comenzaron en octubre.

Evo Morales ya no está en Bolivia. Y desde el marzo de 2020, en Uruguay, el Frente Amplio ya no estará en el Poder. Llega el turno de Luis Lacalle Pou, del partido Nacional. El presidente electo ya dejó tres frases para tomar nota: Venezuela es una dictadura, Uruguay será mediador entre Brasil y la Argentina en el Mercosur y espera mantener la buena relación histórica con la Argentina. Una buena noticia, en el frente regional.

Donald Trump y los Estados Unidos

La relación con Donald Trump, fue clave para Mauricio Macri. Los Estados Unidos favorecieron el crédito extraordinario del FMI para la Argentina. Trump, es un interrogante para el mundo. Parece más afín ideológicamente a Macri que a Fernández. Pero no dudó en aplicar una suba de aranceles al acero y el aluminio argentino ante las devaluaciones del peso frente al dólar con el propio Macri.

Y via Twitter, le envió un mensaje para trabajar en una buena relación bilateral con Alberto Fernández.

Los compromisos externos en materia de deuda externa serán un enorme desafío para la nueva administración del Frente de Todos. La postura de Trump, de nuevo, puede ser clave ante organismos multilaterales de crédito (el FMI, en primer lugar).

China

China es otro desafío. Ya durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner se produjo un acercamiento, en intercambio tecnológico y sobre todo, los Yuanes permitieron engrosar las alicaídas arcas del Banco Central sobre el final de su segundo gobierno.

Ahora China, es la segunda potencia comercial del mundo. De a poco, pero sin interrupciones compite cada vez más con el liderazgo de los Estados Unidos. E invierte cada vez más en América latina. Una relación que las diferentes adiminstraciones del poder en la Argentina han sabido preservar.

Europa

Europa es un interrogante. A propósito de la crisis económica argentina, Alberto Fernández puso como ejemplo, la manera en que Portugal supo dejar atrás un cataclismo financiero. De hecho, en un fugaz viaje a España y Portugal, se reunió con el primer ministro lusitano, Antonio Costa.

Con España habrá que seguir atentamente si la compleja relación en tiempos de Rodriguez Zapatero (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) por los casos de Aerolíneas Argentinas e YPF son cosas del pasado. Ahora, con Pedro Sánchez, la relación bilateral puede reencausarse.

Malvinas

La soberanía sobre las Islas Malvinas como política de estado, es siempre una cuenta pendiente en la relación bilateral con Gran Bretaña, que, enfrascada en el “brexit” no tiene a las islas del Atlántico Sur como sus prioridades.

El resto del mundo

África y Oceanía son siempre como lugares desconocidos para la política exterior argentina. Más allá de la importancia de páises como Egipto o Sudáfrica en África. O Australia, el reflejo de lo que pudo ser la Argentina.

Israel, es otro desafío por diferentes aspectos. La anterior administración del kirchnerismo, cultivó un acercamiento hacia palestina, observado desde el poder israelí. Sumado a reclamos aún pendientes en la justicia por los atentados a la embajada de Israel (en 1992), a la sede de la AMIA ( 1994) y la muerte del fiscal Alberto Nisman (2015).

Felipe Solá, canciller del presidente Alberto Fernández
Felipe Solá, canciller del presidente Alberto Fernández

La Cancillería como promotora del comercio exterior

Un dato final. El viernes pasado, cuando Alberto Fernández presentó a su gabinete, confirmó como canciller a Felipe Solá. De él, no solo destacó la amistad que los une desde hace años y su capacidad en la gestión política a lo largo de su trayectoria.

Dijo que con Felipe Solá se va a utilizar como nunca antes un aspecto clave para Alberto Fernández: La Cancillería deberá ser promotora de las exportaciones argentinas.

Para ganar mercados y al mismo tiempo, aumentar el ingreso de divisas en nuestro país.

Roberto Maidana
por Roberto Maidana
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