Al respecto, la normativa señaló que en caso de despido sin causa, la trabajadora o trabajador afectado percibirá, además de la indemnización correspondiente, un incremento equivalente al 75% de ese monto, desde el 1 de enero de 2022 y hasta el 28 de febrero de 2022.
El objetivo era evitar que las empresas echaran personal en momentos en que la crisis por coronavirus impactaba con fuerza en el empleo. Ese decreto estableció que en el caso de despido sin causa, el trabajador tenía derecho a percibir, además de la indemnización correspondiente de conformidad con la legislación aplicable, un monto adicional.
Ese extra fue equivalente al 75% del monto total hasta el 28 de febrero de 2022; del 50% hasta el 30 de abril de 2022, y del 25% hasta este 30 de junio. Desde el 1° de julio pasará a cobrarse solamente el importe indemnizatorio correspondiente.