La convocatoria oficialista se produce después de que distintos bloques opositores solicitaran una sesión especial para el 9 de septiembre. El objetivo de esos sectores es aprobar un emplazamiento a las comisiones que tienen bajo su órbita los proyectos para establecer fechas de tratamiento, avanzar con los dictámenes y llevar luego las iniciativas al recinto.
Qué proyectos se discutirán
La agenda de la Comisión de Finanzas contempla alrededor de 50 expedientes que abordan distintas situaciones vinculadas con las deudas y la mora de las familias.
Entre las iniciativas se encuentran propuestas relacionadas con:
- Límites de gasto autogestionados en tarjetas de crédito.
- Crédito responsable.
- Deudas contraídas mediante plataformas fintech.
- Protección ante fraudes digitales y créditos no consentidos.
- Regulación de entidades no financieras de crédito.
- Situación de los hogares con préstamos hipotecarios UVA.
- Regímenes de protección para personas sobreendeudadas.
- Programas de alivio financiero y reestructuración de pasivos.
- Declaraciones de emergencia crediticia.
El diputado Pablo Juliano (Unión Cívica Radical) calificó la convocatoria como una “jugada distractiva” y sostuvo que el debate debe incluir a todas las comisiones involucradas. El dirigente radical también pidió a los gobernadores que respaldaron la iniciativa opositora que mantengan su postura frente a la estrategia del Gobierno.
El pedido para sesionar el 9 de septiembre reunió las firmas de 49 diputados de Unión por la Patria (UP), la Izquierda, la Coalición Cívica (CC), Provincias Unidas (PU), Argentina Federal y Elijo Catamarca. También acompañaron la presentación Miguel Ángel Pichetto, Natalia de la Sota y Marcela Pagano.
La decisión de convocar a Finanzas antes de la fecha planteada por la oposición muestra el movimiento del oficialismo frente a la ofensiva parlamentaria. Según trascendió de las reuniones con legisladores de La Libertad Avanza, Javier Milei pidió a su bloque defender la postura del Gobierno frente a los proyectos sobre endeudamiento y rechazar los planteos que advierten sobre una crisis de morosidad.