La CGT advirtió que "la pérdida de poder adquisitivo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) y la creciente distancia entre su valor y los ingresos necesarios para afrontar las necesidades básicas de una familia trabajadora es un hecho que venimos reclamando hace años".
En el documento, la CGT agrega que "con escasos argumentos la parte empleadora estima siempre aumentos que hoy apenas alcanza para un kilo de pan. Y el gobierno, en abierta coincidencia, viene avalando esa postura".
"Estos valores reflejan una realidad que venimos advirtiendo en cada convocatoria: el salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza. La propuesta que surja del Consejo debe responder a las necesidades de las trabajadoras y los trabajadores y permitir que quien trabaja pueda vivir dignamente", señala el comunicado de la CGT.
Agrega que "ante una discusión de semejante trascendencia, reiteramos la necesidad de que las Comisiones de Empleo, Productividad, Formación Profesional y Salario -que conforman el Consejo del SMVM- se reúnan y debatan de manera presencial. No existe ningún impedimento que justifique sostener la modalidad virtual cuando están en juego los ingresos de millones de trabajadoras y trabajadores".
La CGT defendió la postura disruptiva de haber abandonado antes la reunión antes de que termine. La reunión había sido convocada por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, junto a los gremios y empresarios para definir el aumento del SMVM que rige también para los ingresos de los programas sociales y de desempleo que abona el estado, como también, de referencia para los salarios fuera de convenio o del sistema formal.
Pero advierte al mismo tiempo que "ese diálogo no puede reducirse al cumplimiento formal de una convocatoria: debe garantizar una instancia real de intercambio, negociación y búsqueda de consensos entre las partes".
La central sindical denunció "la escasa relevancia que impone el gobierno nacional en esta instancia queda expresada en la ausencia del titular de la Secretaria de Trabajo, Julio Cordero, en la convocatoria. Un gesto vale más que mil palabras".
Ante la ausencia de Cordero, la reunión fue presidida por Claudia Testa, subsecretaria de Trabajo, y por la UIA no estuvo su titular, Martín Rappallini, sino el abogado Juan José Etala. Mientras que por el lado sindical participaron el triunvirato cegetista y los jefes de la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores.
La CGT agregó que "en estas condiciones, la CGT no va a convalidar una puesta en escena del Gobierno, que no solo se aleja de la realidad que circunda al mundo de la producción y del trabajo, sino que descree de la posibilidad del dialogo constructivo, aun en la propia tensión de intereses que las partes, por lógica representación de intereses podrían tener. El conflicto no se evita: debe transitarse y resolverse para que no llegue al enfrentamiento".
Aclara asimismo, que "esta decisión no implica renunciar al diálogo. Por el contrario, reclamamos un diálogo verdadero, con voluntad de negociación y propuestas que permitan a las trabajadoras y los trabajadores vivir dignamente. Y generar un contrato social que permita una Argentina con Producción, Desarrollo y Trabajo. Sensatez y sentido común para la construcción del diálogo".
Sobre el final, la CGT expuso su solicitud para que "un salario que reconozca el esfuerzo de las y los trabajadores, su dignidad y el aporte a la generación de riqueza".
Firmado por el Consejo Directivo de la CGT, en el comunicado la central sindical oficial propuso "volver al trabajo en un gran ordenador social, desde lo económico, moral, técnico y ético" bajo el "principio de justicia social" y consideró que para cumplir ese objetivo, "un salario mínimo no puede estar en menos de $911.202 y alcanzar los $993.300 en diciembre de este año".