La Jungla del poder

Elecciones 2021: cuentas y cálculos del Frente de Todos y Juntos por el Cambio con los candidatos

La oposición ya cerró su interna y se entusiasma con algunos números. El oficialismo está confiado.
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta junto a Diego Santilli. Comienza la cuenta regresiva de una semana clave (Foto: A24.com).

Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta junto a Diego Santilli. Comienza la cuenta regresiva de una semana clave (Foto: A24.com).

Una encuesta que maneja la oposición en el conurbano bonaerense muestra números preocupantes para el Gobierno. Se observa una caída “durísima” (cita textual) de la imagen del Gobierno en los últimos tres meses. Esto incluye a Alberto Fernández, Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner. La caída se detuvo en el último sondeo, pero igual quedaron los tres muy abajo.

La imagen de Cristina, según este trabajo, está en el peor número desde 2015 con caídas fuertes en los dos sectores en los que el kirchnerismo siempre hizo pie: los jóvenes y la tercera sección del conurbano bonaerense, que son los municipios del sur.

Quizás Alberto es el que más sufre porque pierde entre los propios y los ajenos: “Para los K es un tibio y para los moderados es muy K. No encuentra un relato”, dice un consultor que trabaja con la oposición.

Sobre esta base se va a parar Juntos por el Cambio para tratar de acomodar la campaña que empieza formalmente la semana que viene. En la Ciudad de Buenos Aires saben que Horacio Rodríguez Larreta tiene la vaca atada con María Eugenia Vidal; Ricardo López Murphy les sirve para retener algún votante enojado.

El tema es qué hacer en la provincia de Buenos Aires. Se conforman con perder por poco. Hay un votante de centro enojado con Alberto. Pero no necesariamente va a ir a votar a la opción de Juntos por el Cambio.

Diego Santilli ya es el candidato del PRO (y aliados). Va a tener que competir contra Facundo Manes, un neurocientífico que hace su primera experiencia en política. Se lanzó hace dos semanas, y desde entonces no se supo más nada de él: no dio entrevistas, no se lo vio en actos políticos ni en recorridas. No significa que no las haya hecho, pero por lo menos no las mostró. Manes todavía tiene que aprender a hacer política y no queda demasiado tiempo para la campaña. Según una encuesta de Real Time Data, Manes tiene 36% de imagen positiva y 33% de negativa; un 30% no lo conoce. ¿Le queda tiempo?

Jorge Macri, presidente del PRO a nivel provincial también quería ser candidato. Se bajó después de mucho pataleo y lo ayudó a "Horacio" a plantarse como el jefe del PRO. Al final tuvo lo que quería tanto en Ciudad como en Provincia. Lo único que le falta es el apoyo de “Mauricio”, que se quedó varado en Zurich sin fecha de regreso.

“Horacio” jugó fuerte. Si le sale bien, va tener todo el liderazgo del partido; si le sale mal, habrá que ver cómo acomodarse. “Esta campaña necesita algo muy profesional y Horacio ya tiene toda la escudería armada”, dicen cerca del Jefe de gobierno porteño.

Fernando Straface va a ser el jefe de campaña en Ciudad y Néstor Grindetti en Provincia. El intendente de Lanús trabaja con Larreta desde el inicio de la gestión porteña en 2007.

En Provincia van a integrar la mesa chica, además, los intendentes del PRO (Diego Valenzuela y Julio Garro) y Cristian Ritondo. Se ilusionan con sentar también a Jorge Macri.

“Horacio” además cerró con Miguel Ángel Pichetto y Elisa Carrió, que no era fácil. Y la lista de Manes tiene alguna trampa: el Gen de Margarita Stolbizer juega con Larreta en Ciudad y Emilio Monzó tiene funcionarios en el gobierno porteño.

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Pichetto, Santilli y Horacio Rodríguez Larreta, durante el desayuno en el que el líder de Peronismo Republicano le dio su respaldo al vicejefe de gobierno porteño.

Pichetto, Santilli y Horacio Rodríguez Larreta, durante el desayuno en el que el líder de Peronismo Republicano le dio su respaldo al vicejefe de gobierno porteño.

En su mejor elección en Provincia, Cambiemos sacó 42% contra 36% de Unidad Ciudadana. En ese momento, el peronismo tenía otros dos candidatos: Sergio Massa y Florencio Randazzo. En Juntos por el Cambio creen que el piso del Frente de Todos es del 40%.

La candidatura de Randazzo podría robarles algún voto peronista. En los equipos de campaña de Larreta creen que 7 de cada 10 votos del exministro son votos del Frente de Todos; los desencantados de Macri van a votar a Manes, que al final del camino suma para la misma bolsa.

¿Hay dudas? Sí. El PRO siempre fue exitoso electoralmente, salvo en la última elección. Pero tenían el liderazgo único de Macri, la comunicación de Marcos Peña y la mirada omnipresente de Durán Barba. ¿Van a poder repetir sin eso?

El Frente de Todos hace cuentas

Hoy es todo euforia en el campamento de “Horacio”. Del lado del oficialismo es todo un caos, con operaciones y contraoperaciones sobre quién encabezaría la Provincia de Buenos Aires.

Quizás una parte del Gobierno esté leyendo los mismos números que maneja Juntos por el Cambio: una caída dramática de la imagen en sectores que consideraban propios. “Estamos mal entre los jóvenes, pero en la tercera sección nos mantenemos. No hay ninguna chance de que perdamos la elección”, dice un funcionario que reconoce la caída pero cree que igual no alcanza para perder.

Un sector del kirchnerismo empezó a hacer correr el rumor de que Cristina se abriría de la campaña. Quiere que Alberto elija al candidato y que en todo caso sea él quien pague el costo político de una derrota. Son rumores, por ahora.

En La Cámpora insisten en que Santiago Cafiero sería un buen candidato. Tiene buena imagen, es joven y parece moderado. Les deja libre, además, el hueco de la jefatura de Gabinete para hacer un cambio de caras.

En el Frente de Todos, en este momento, hay una discusión sobre el perfil del candidato y el tipo de campaña que se quiere encarar:

  • Para instalar el tema seguridad, debería ser Sergio Berni.
  • Se quiere debatir sobre pandemia, Nicolás Kreplak.
  • Se quiere priorizar la unidad en el frente, Martín Insaurralde, intendente de Lomas de buena llegada en todos los sectores.
  • Se quiere alguien que haga ruido en los medios y confronte fuerte con la oposición, Victoria Tolosa Paz. Esta idea ahora está en baja porque a JxC no le quedó ningún candidato de perfil de choque.
  • Se quiere mostrar gestión, Gabriel Katopodis.
  • Para el kirchnerismo duro Cafiero podría representar todo eso a la vez.
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Santiago Cafiero. El jefe de gabinete es visto por La Cámpora como el de mejor perfil como para convertirse en el candidato del Gobierno en Provincia. Su salida dejaría un espacio de poder para completar (Foto: archivo).

Santiago Cafiero. El jefe de gabinete es visto por La Cámpora como el de mejor perfil como para convertirse en el candidato del Gobierno en Provincia. Su salida dejaría un espacio de poder para completar (Foto: archivo).

La otra preocupación en el peronismo es por las listas en los lugares en que no son gobierno, fundamentalmente ciudades grandes como La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca…

El miedo es que La Cámpora cope las listas y que no deje lugares para el resto. La mayoría lo dice en voz baja. Un dirigente de Mar del Plata se animó a plantearlo en público: “Todos los sectores deben estar representados. Si no tenemos en cuenta que necesitamos hacer ofertas amplias en todos los distritos del interior, ponemos en riesgo todo lo que construimos". Lo dijo Rodolfo "Manino" Iriart, dirigente de Mar del Plata que además es funcionario del Correo. Hombre de Alberto.

Muchos dirigentes sienten que están desamparados en este contexto. Estos municipios son difíciles porque no hay un intendente que ordene la interna. Hasta los más optimistas reconocen que el interior de la Provincia está difícil. Pero hay que achicar diferencia.

“La provincia de Buenos Aires la vamos a ganar. La pregunta es por cuánto y si alcanza o no para compensar el resto del país porque Ciudad, Córdoba y Mendoza son imposibles, y Santa Fe está difícil”, reconoce un funcionario que milita en las filas de Sergio Massa.

El Gobierno está confiado. La oposición se tiene fe, pero prefiere jugar silbando bajito. En 7 días se conocen los candidatos y empieza el camino a la elección clave para el gobierno de Alberto Fernández.

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