COLOQUIO DE IDEA

Gobernadores de Provincias Unidas también pidieron convocar al diálogo y adelantaron que acompañarían reformas

En el Coloquio de IDEA, los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) e Ignacio Torres (Chubut) reclamaron al Gobierno mayor apertura al diálogo y coincidieron en la necesidad de consensos y reformas estructurales.

Gobernadores de Provincias Unidas también pidieron convocar al diálogo y adelantaron que acompañarían reformas

Llaryora advirtió que el país enfrenta “un grave problema en el modelo económico” y remarcó que “si Estados Unidos, que nadie sabe bien las condiciones, no metía este rescate, esto no llegaba”. Frente a un auditorio repleto de empresarios, el mandatario cordobés planteó que “es la producción, es generar valor y empleo. Y para eso tienen que convocar. A nosotros no nos convoca y a ustedes tampoco los convocan. No convocan a nadie. Es un gobierno que está muy encerrado en sí mismo”.

Con tono crítico, insistió en que la dirigencia debe “construir más sentido común” y que “poder sentarse en una mesa y salir con un acuerdo tendría que ser algo más aplaudido y no discutido”. Según el gobernador, "hoy parece que el acuerdo con alguien de otro símbolo político es un signo de debilidad”

Desde una perspectiva similar, Ignacio Torres valoró que el Ejecutivo tenga “una vocación reformista en términos fiscales”, aunque reclamó que “las provincias necesariamente tenemos que ser vinculantes en esa discusión”. En ese contexto, señaló que “muchas veces, entre lo que se dice y lo que se hace, hay contradicciones muy profundas. Hacen falta recursos y reformas. Y cuando hablamos de reformas, son profundas. Una reforma laboral es necesaria. Si no, no tendríamos la mitad del empleo prácticamente no registrado. Es una locura”.

acto Provincias Unidas

El gobernador de Chubut agregó que “la presión fiscal que tenemos en la Argentina es de las más altas de la región” y planteó la necesidad de “salir de la Argentina pendular, de querer refundar el país cada cuatro años”. Llamó entonces a "aprender de países que cambian de gobierno, que son ideológicamente antagónicos, pero en los que hay cosas que no se discuten más”, sostuvo.

Llaryora, por su parte, manifestó su disposición a acompañar una reforma fiscal, siempre que surja del consenso: “¿Como cordobeses, piensan que no vamos a querer la reforma fiscal? Con todo lo que le aportamos a la Argentina. ¿Saben lo que sería Córdoba sin retenciones o con la plata que pagamos en el impuesto al cheque? Una provincia tremendamente productiva como nosotros. Nosotros queremos mañana la reforma fiscal. Saben cómo se movería nuestra economía”.

En ese marco, subrayó: “Vamos a acompañar las medidas del Gobierno que estén bien. Pero le vamos a poner los límites. Tenemos que hacer un esfuerzo de salir de esa grieta. Hay que empezar a construir y valorar la gente de sentido común, que se anima a dialogar, que tiene experiencia de gestión y que quiere construir leyes, no DNU”.

Para el mandatario cordobés, el principal desafío pasa por convocar a todos los sectores: “Los argentinos están haciendo un gran esfuerzo y los frutos de ese esfuerzo todavía no están. Es muy necesario encaminarse rápidamente a todas estas reformas, pero con otra visión. Tienen que juntar a gente de otros sectores. A ustedes los empresarios, a la Unión Industrial, a la Mesa de Enlace. Necesitamos juntar a todos al diálogo y generar una política a largo plazo”.

Torres coincidió en la urgencia de avanzar en transformaciones estructurales: “Las reformas laboral, previsional y fiscal son necesarias”, aseguró, y sostuvo que los gobernadores de Provincias Unidas están dispuestos a discutirlas “en un ámbito de tolerancia y respeto”.

En esa línea, advirtió que “hoy tenemos un riesgo país que está muy por encima de lo que debería estar. Ese riesgo país es porque si a este gobierno le va mal, vuelve lo peor de la Argentina. Lo mejor que le puede pasar al país hoy es que exista una alternativa que profese construir cimientos para ir a una Argentina normal”.

El mandatario chubutense destacó además que Provincias Unidas representa “la primera vez en la historia que hay un espacio de provincias con distintos signos políticos que estamos de acuerdo en generar esos cimientos básicos para sacar al país adelante”.

Por último, buscó bajar la tensión electoral al afirmar que la del 26 de octubre “es una elección más” y remarcó que “no es el fin del mundo, ni tampoco va a determinar nada”. “Hay que desdramatizar y aprender que las elecciones se ganan y se pierden. Lo importante es discutir qué país queremos y sostener esas premisas”, concluyó.