"En las últimas tres semanas, la situación de la pandemia cambió por completo y de la semana pasada a ésta de nuevo cambió por completo", señaló Kicillof. "No estamos en una situación grave como la ola pasada, estamos en una situación dos veces peor y como 3 o 4 veces más rápida", argumentó el gobernador y resaltó que este avance "no se lo esperaban tampoco los expertos de CABA y que lo que pronosticaron no se cumplió".
"El epicentro de esta segunda ola es la Ciudad de Buenos Aires, esto no es ni un insulto ni una chicana, son números de una tabla, los casos en todo el mundo se miden comparados con la población. En los últimos 15 días, la incidencia, los casos cada 100 mil habitantes, en la Ciudad era 623 y en la provincia 340. Hoy, en la Ciudad de Buenos Aires existe el doble de probabilidades de contagiarte que en la Provincia", explicó.
Al señalar esta situación, Kicillof argumentó: "No lo digo para agraviar ni para chicanear. Es la realidad, después se va extendiendo al primer cordón, al segundo, al tercero, al interior de la provincia y luego resto del país. Está ocurriendo como la primera ola, pero muchísimo más rápido y por eso lo urgente de las medidas", ya que, según señaló, "el sistema privado en la Ciudad de Buenos Aires está saturado, no hay más camas. Sé que el jefe de Gobierno cuando habla del porcentaje de ocupación no habla del sistema privado, pero el sistema público atiende al 18,7% de los porteños, unas 600 mil personas".
"No se puede mentir de esa manera. Parece que hacerse el distraído, mentir o contar la mitad del asunto te da un carácter científico y no es cierto que no sea fundado en evidencia científica y en la situación real que tenemos, que es gravísima y nunca pasó", recalcó y reiteró que la decisión presidencial se basó en lo dicho por los especialistas, por lo cual se preguntó: "¿Quién se mueve por intuiciones? No les pueden mentir así en la cara".
Tras comparar la situación argentina con otros países, Kicillof destacó que "la medida que se ha tomado en todo el planeta, la racional y científica, es limitar la circulación", por lo cual destacó que definieron que "por 15 días se vuelva a la virtualidad. No nos gusta, pero lo primero que no nos gusta es que haya contagios y muertos", y volvió a apuntar contra la oposición: "Me parece de un oportunismo vil cargar las tintas, exacerbar y generar odio. Me gustaría que se pongan en contacto, estos genios de la epidemiología, con el Reino Unido y que empiecen a explicarles cuales son las genialidades que han descubierto".
Asimismo, al señalar un mensaje del vicejefe del Gobierno porteño, Diego Santilli, donde afirmó que "si viene la segunda ola vamos a tener que hacer una interrupción de 10 a 15 días como lo ha hecho todo el mundo", el gobernador bonaerense sentenció: "Mira vos, la idea era de Santilli. ¿Qué le paso? Oportunismo en el peor momento" y comparó los niveles de vacunación a docentes entre ambos distritos: "Nosotros tenemos la mitad de los maestros, maestras y auxiliares vacunados, CABA no sé si llega al 10%". "No invirtieron un mango en la educación, lo bien que nos hubiera venido que en vez de discontinuar el plan igualdad, los chicos y chicas tuvieran una computadora. Es criminal en perspectiva haber interrumpido ese programa", sentenció.
Al tiempo que continuó con su diatriba contra los argumentos de la gestión porteña: “Tampoco es cierto el versito del consenso, porque lo escuché de nuevo y fui protagonista. Cuando los jefes de gabinete de Nación, Ciudad y Provincia buscaban ese consenso (de la pasada semana), en medio de la discusión el jefe del gobierno firmó un comunicado de Juntos por el Cambio donde decían que estaban en contra de cualquier restricción".
"Están en campaña electoral, entonces es muy difícil discutir una pandemia y medidas de cuidado", dijo Kicillof y agregó: "Pareciera que el único consenso es hacer lo que ellos quieren, sino no lo hay. Yo lo entiendo a Alberto, la otra vez tratamos de consensuar y no funcionó, salieron de ahí a decir que las medidas estaban mal. Están haciendo política con esto".