En esta línea, autoridades aseguraron que la casa alta de estudios está en "riesgo de desfinanciamiento", con la posibilidad de comprometer sus "funciones esenciales". Las áreas que podrían verse afectadas son: la educación universitaria y preuniversitaria, la investigación científica y la atención médica "a más de medio millón de pacientes anuales en sus centros hospitalarios".
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A través de un comunicado de prensa, la Universidad de Buenos Aires anunció que afronta "una situación crítica"
Debido a esto, desde la Universidad anunciaron algunas disposiciones tendientes a reducir su gasto operativo. A partir del pasado lunes 15 de abril, se dispusieron las siguientes medidas;
- La no utilización de los aires acondicionados en los edificios de la Universidad, con excepción de los hospitales universitarios para la atención de pacientes y del acondicionamiento necesario para el correcto funcionamiento de equipos y la infraestructura tecnológica.
- El apagado de la iluminación en aulas y oficinas iluminadas naturalmente y en espacios comunes de circulación durante el período diurno y hasta 30 minutos antes del comienzo de la actividad académica del día y 30 minutos posteriores a su finalización.
- El uso de los ascensores de la Universidad sólo para aquellas personas con movilidad reducida y casos de asistencia o emergencia.
- La no utilización de los servicios de gas en las calderas en los edificios de la Universidad, con excepción de los hospitales universitarios para la atención de pacientes y del acondicionamiento necesario para el correcto funcionamiento de equipos y la infraestructura tecnológica.
- Las convocatorias realizadas para los programas de investigación, ciencia y técnica y extensión universitaria quedarán supeditados a la efectiva disponibilidad de presupuesto para poder ser afrontadas.
- Las acciones vinculadas con el programa de atención a la comunidad UBA en Acción, estarán limitadas a las financiadas por organismos externos a la UBA y/o aportes privados.