Casa Rosada

La guerra Alberto Fernández-Cristina Kirchner llega a su punto máximo

Estalló la interna entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. El Presidente la desafía a competir en las PASO y ella le responde con duras críticas por la inflación.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Volvió a estallar la interna en el Frente de Todos por las candidaturas 2023 y la inflación: Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Foto: Archivo.

Volvió a estallar la interna en el Frente de Todos por las candidaturas 2023 y la inflación: Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Foto: Archivo.

Después de la aprobación del Presupuesto 2023 en el Congreso y en medio de la discusión por la suspensión de las PASO que impulsa el kirchnerismo, estalló la interna entre los máximos dirigentes del Gobierno, Alberto Fernández y Cristina Kirchner, en lo que parece un anticipo del escenario electoral que empieza a debatir el oficialismo de cara a la sucesión presidencial en 2023.

“Resulta francamente inaceptable el nuevo aumento, esta vez de dos dígitos (13,8%), que el Gobierno autorizó a las empresas de medicina prepaga, y que de esta manera suman el 114% anual de aumento otorgado. O sea, más de un 20% sobre la inflación anualizada”, lanzó la vicepresidenta a través de su cuenta de Twitter, después de más de dos meses de no opinar sobre la gestión.

El regreso de los tuits críticos de Cristina Fernández no fue casual.

Se dio en el marco de un creciente enfrentamiento entre el albertismo, que pide definir en elecciones primarias (PASO) las candidaturas de presidente, legisladores nacionales, gobernadores e intendentes, y el kirchnerismo duro, que impulsa la candidatura de la vicepresidenta y un cambio del plan económico acordado con el FMI.

Cristina Kirchner reapareció después de más de un mes de bajo perfil tras el atentado, en una estrategia por diferenciarse de Alberto Fernández, que recuerda a la vieja pelea cuando hablaba de "funcionarios que no funcionan" que derivó en 2021 en sucesivos cambios de gabinete y el aislamiento cada vez mayor del presidente y el achicamiento de su círculo íntimo de funcionarios.

Lo hizo después de que su hijo y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, le bajara el pulgar a una candidatura a la reelección de Fernández, con el argumento de que "sería extraño" para la imagen y autoridad presidencial competir con otros candidatos en las PASO.

Cristina Kirchner intento magnicidio .JPG

Las críticas de la vicepresidenta surgieron a partir de que el Gobierno autorizó la novena suba para las financiadoras del sistema privado de salud en lo que va del año: 9% en enero; del 6% en marzo; otro 6% en abril; 8% en mayo; 10% en junio; 4% en julio; 11,34% en agosto y 11,53% en octubre.

Alberto Fernández, entre el desafío a Cristina y la reelección

Alberto Fernández en Florencio Varela en tono de campaña.JPG

Desde la Casa Rosada evitaron confrontar con la vicepresidenta sobre este aumento y atribuyeron la decisión a funcionarios de segunda línea.

El tema fue resuelto por "la Superintendencia de Servicios de Salud, que depende del Ministerio de Salud", a cargo de la ministra, Carla Vizzotti, respondieron fuentes de presidencia consultadas por A24.com.

Otras fuentes de la Casa Rosada admitieron que el tema había pasado por la jefatura de Gabinete, pero evitaron confirmar si Alberto Fernández fue el último en autorizar el incremento.

Las declaraciones de Alberto Fernández que molestaron a Cristina Kirchner

Casualmente, antes del tuit crítico de Cristina, Alberto Fernández se había manifestado este miércoles a favor de las Primarias Abiertas Obligatorias (PASO). El Presidente las calificó como "un gran instrumento que Cristina Fernández creó" que permiten que la sociedad se inserte en los partidos políticos y elija a los candidatos, y terminar con la definición de las listas a dedo.

"Cristina tranquilamente podría ser candidata e ir a la PASO, es una dirigente superlativa. Que esto esté en cuestión tampoco es malo, porque el mejor peronismo es el que debate", había dicho Alberto Fernández temprano en declaraciones radiales.

Y redobló la apuesta en un mensaje al kirchnerismo duro que le bajó el pulgar para una eventual reelección: "Quiero que seamos capaces de hacer un debate democrático interno, sin exclusiones", expresó, al tiempo que aclaró que si para ganar debe excluirse, tal y como lo hizo la vicepresidenta en 2019, "también lo haría".

Además, reconoció "diferentes miradas" al interior del Frente de Todos, y pidió dirimirlas "como manda la ley".