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POLÍTICA

Larreta y el final de la tregua: los mensajes con el Presidente, la estrategia judicial y la sombra de Cristina Kirchner

Larreta y el final de la tregua: los mensajes con el Presidente, la estrategia judicial y la sombra de Cristina Kirchner
El Presidente y el jefe de gobierno porteño, en Olivos, durante una reunión de coordinación por la pandemia (Foto: archivo).

Horacio Rodríguez Larreta es consciente de que se rompió el margen para ser dialoguista y moderado. Por eso decidió recurrir con un amparo ante la Corte Suprema para reclamar la revocación de la quita de un punto de la coparticipación ($35.000 millones) anunciada por Alberto Fernández sin diálogo previo.

La línea argumental es que es un acto administrativo absolutamente ilegal, inconstitucional, que constituye un atentado contra el federalismo. “Ya no hay margen para ser moderado. El discurso en adelante será moderado, pero el contenido será duro”, señalan en la Ciudad. Los mensajes posteriores de Alberto (“Quedate tranquilo”) ya no suenan creíbles.

Cristina Kirchner aprovechó la crisis policial por un reclamo salarial para comenzar a disputar las elecciones legislativas de 2021 y las presidenciales de 2023. Por sugerencia de la vicepresidenta, el presidente Alberto Fernández le asignó $ 35.000 millones anuales de la coparticipación al candidato presidencial de ella, el gobernador Axel Kicillof, y se los quitó a quien hoy aparece como su principal adversario, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

En función de ese objetivo político presidencial, el Gobierno favoreció en forma sistemática en 2020 a la provincia de Buenos Aires con el flujo de recursos, coparticipación y transferencias no automáticas. Entre enero y julio últimos, le giró $ 356.000 millones.

  • Córdoba y Santa Fe recibieron 103.000 millones cada una.
  • CABA, 67.000 millones
  • Mendoza, 48.000 millones.

CABA no parece tan opulenta como los mayores distritos del país. Y ahora percibirá 3000 millones menos por mes en beneficio de Kicillof. Del total de recursos, las transferencias discrecionales favorecen a Kicillof.

“La idea y la decisión fue de Cristina”, dijo a A24.com un funcionario del oficialismo. Alberto Fernández ratificó en el anuncio que tomó la determinación luego de hablar con la vicepresidenta.

Pero la jugada fue a tres bandas: otro herido fue el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, potencial competidor interno de Kicillof en el Frente de Todos para las presidenciales de 2023.

Otro golpe para Massa fue haber tejido un acuerdo con Juntos por el Cambio el martes último para acordar el mecanismo de sesiones virtuales y presenciales para los debates calientes de la reforma judicial y la movilidad jubilatoria mientras dure la pandemia del coronavirus. Sin embargo, este mazazo fiscal fulminante sobre Rodríguez Larreta deja el “dialoguismo” en terapia intensiva.

A Cristina no le gusta el espíritu negociador de Massa ni toleraba las continuas reuniones de Alberto con el jefe de gobierno porteño. Le había pedido que las discontinuara.

En el bunker de Juntos por el Cambio, ahora, aseguran que Rodríguez Larreta adoptará desde ahora una postura dura en lo conceptual aunque moderada en la adjetivación.

No solo Cristina le sacó una masa enorme de recursos a su futuro rival electoral para asignárselos a su candidato presidencial, Kicillof. El gobernador tendrá ahora mayor margen para hacer campaña para las elecciones legislativas de 2021.

Massa también queda herido ante el fortalecimiento de Kicillof. “Horacio no quería cambiar su estrategia dialoguista y moderada, pero Alberto lo obliga a cambiar”, señaló una fuente cercana a Miguel Pichetto, uno de los duros de JxC. “Cuando uno no quiere, dos no pueden”, agregó. “El dialoguismo desaparece con esto”, señalan en ese sector.

La movida de Cristina, tal vez sin querer, favoreció a los duros de JxC liderados por Patricia Bullrich, titular del PRO; Alfredo Cornejo, presidente de la UCR; y Elisa Carrió, líder de la CC. Detrás de ellos, celebra este cambio el ex presidente Mauricio Macri. La disputa que había entre halcones y palomas de la oposición la dirimió Cristina Kirchner.

Los moderados quedaron descolocados. No solo Rodríguez Larreta, sino los intendentes del PRO, Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero). Ellos fueron engañados a Olivos: creían que asistían a la solución del conflicto policial bonaerense y en realidad era un ataque a Larreta.

“Me putean no solo por las redes, sino mis vecinos de Vicente López que me votaron”, comentó Macri en los grupos de WhatsApp. “Horacio sabía que en algún momento lo iban a traicionar, pero nunca imaginó que tan pronto”, señalan en el PRO. El jefe de gobierno porteño señalaba que Patricia Bullrich no tenía estrategia y que criticaba a Alberto en forma indiscriminada. Horacio era partidario de una estrategia dialoguista, ahora desacreditada. La estrategia ahora está en tela de juicio por toda la cúpula macrista.

En sus grupos de colaboradores, mientras se recupera del Covid-19 positivo, Bullrich dijo que la decisión de Alberto y de Cristina “profundiza los peores costados del Gobierno como prepotencia, discrecionalidad, falta de gestión seria y ruptura de todos los puentes”. Sobre la continuidad del diálogo entre Alberto y Larreta señaló que “un puñal así no es tan fácil de superar”. Señaló que el Presidente “demuestra su cinismo. ¿Quién le va a creer ahora?”.

Más allá de favorecer a Kicillof, Cristina dejó el mensaje de que debió intervenir ella para resolver un problema que no pudieron abordar ni Kicillof, su pollo, ni su ministro de Seguridad, Sergio Berni. De paso, como ella promueve, reabrió un poco más la grieta entre “ellos y nosotros” para cohesionar a su gente.

La autoridad del Presidente quedó desdibujada por la injerencia directa de Cristina. Además, perdió un aliado, Larreta, que confiaba en él como interlocutor en la pandemia. ¿Cómo seguirá esa coordinación? Pregunta que aún no tiene respuesta. La Ciudad atiende a un 30% de pacientes de la provincia. También Alberto, al ceder recursos a Kicillof, quedó obligado a favorecer a quien sería bendecido como su “sucesor” y debería resignar una reelección, si es que tenía alguna aspiración a pelear ese objetivo.

La inequidad fiscal que dispuso el Gobierno está a la vista. La provincia de Kicillof es la niña mimada de la Casa Rosada y de Cristina. La Ciudad aporta el 22% de los recursos de coparticipación y recibe 3,5%. Ahora recibirá sólo el 2,5%.

Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) de Nadin Argañaraz y Ariel Barraud, la coparticipación porteña se verá afectada. CABA recibió hasta julio $ 8942 millones por mes y la provincia de Buenos Aires 38.811; en septiembre, según el nuevo decreto, CABA recibirá $ 5942 millones, 33% menos, y la provincia $ 41.811 millones, un 7,7% más.

La gran diferencia en favor de Kicillof reside no tanto en la coparticipación, que es automática y por un índice prestablecido (excepto por este DNU), sino en las transferencias discrecionales, no automáticas que conciernen a salud, educación y obras públicas.

La coparticipación aumentó pareja para los 24 distritos del país en el orden de un 25%. Sin embargo, si se suman las transferencias discrecionales, Buenos Aires tuvo un salto del 65% respecto del año pasado; CABA de 27%; Córdoba de 23; Santa Fe de 28; y Mendoza de 30. Esto explica dónde están las preferencias políticas de Cristina.

por Mariano Obarrio
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