Casa Rosada

Massa busca una solución política para el problema económico que Alberto Fernández no pudo resolver

Debilitado por la crisis, el presidente Alberto Fernández le da todo el poder económico a Massa. Otro fin de semana de rumores, renuncias y ofrecimientos de cargos.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
La llegada de Sergio Massa como superministro

La llegada de Sergio Massa como superministro, a través de la prensa del mundo (Foto: Gentileza Diario El País)

Pero el recambio de Gabinete seguía como una novela en capítulos, con rumores de fusión de más ministerios, renuncias masivas de funcionarios cercanos a Silvina Batakis y a Daniel Scioli, y el enroque de secretarios cercanos a Alberto Fernández a otros puestos del organigrama del Poder Ejecutivo que todavía no fue formalizado. Vuelve a ser parte de un clima político que lejos de terminar con la incertidumbre, la volvió casi como una crisis permanente que volverá a repetirse en otro fin de semana de maratónicas reuniones en Olivos.

Alberto Fernández y Juan manzur, con gobernadores el miércoles en Casa Rosada, cuando le pidieron medidas urgentes al gobierno para calmar a los mercados..jfif

Mientras Fernández perdía cada vez más influencia en la reestructuración del Gabinete, la presión de los gobernadores del PJ y del kirchnerismo terminaron con la ratificación de Juan Manzur en la jefatura de Gabinete, que perdió a su segundo, Jorge Neme, que pasará a "un cargo importante en Economía", mientras que Manzur seguirá pero escoltado por uno de los pocos hombres del presidente, Juan Manuel Olmos, que pasa de ser jefe de asesores presidencial a vicejefe de Gabinete.

Julio Vitobello, cuya renuncia formó parte de las "fake news" -según el entorno cercano al funcionario- seguirá siendo la luz y la sombra que acompaña al presidente a todos lados. Olmos y Vitobello, junto al canciller Santiago Cafiero, también ratificado en el cargo formaban parte de las últimas cartas del presidente para mantener cierto control en la toma de decisiones que acapara el kirchnerismo en alianza con el massismo, en lo que algunos llaman "rescate y fortalecimiento político del gobierno".

Alberto terminó aceptando el tercer gran cambio de Gabinete, pero que se transformó en el más profundo, por las consecuencias que conlleva: deja al presidente en debilidad en la toma de decisiones.

Ola de renuncias en el albertismo y nuevas fusiones de ministerios

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Pero el anuncio de la designación de Massa como superministro de Economía, calmó la incertidumbre económica. Todavía estaba lejos de calmar las aguas políticas. Derivó en un terremoto en el Gobierno, con otros enroques, renuncias y reacomodamientos en las distintas áreas, que se sucedieron a lo largo de varias jornadas, y amenazan con continuar durante todo el fin de semana.

Con los mercados a favor, Massa anuncia este lunes el equipo de economistas de renombre que lo acompañará en las secretarías de Hacienda, Comercio, Finanzas.

Ya con el equipo seleccionado, el tigrense líder del Frente Renovador asumirá el martes con un acto en la Casa Rosada junto al presidente, tras renunciar formalmente a la presidencia de Diputados que elegiría como su sucesora a la diputada Cecilia Moreau.

En el entorno de Massa elogian la "capacidad de diálogo y búsqueda de consensos" de Moreau, a quien ubican en la transversalidad que demanda la situación política en este momento de incertidumbre.

Alberto Fernández envió a través de Sergio Chodos, el representante argentino ante el FMI, un mensaje a Kristalina Georgieva -que no lo atendió, como habían informado en un primer momento voceros de la Casa Rosada- y que tuvieron que salir a explicar lo inexplicable: Por qué Alberto Fernández le pidió la renuncia a su ministra de Economía, mientras viajaba de regreso de reunirse con el FMI y las máximas autoridades del tesoro estadounidense, Silvina Batakis, que desde la oposición calificaron por lo menos como un mamarracho.

"Sergio Massa fue el escudero" del Gobierno que ayudó a buscar consensos para la aprobación junto a la oposición, de la ley de refinanciación de la deuda con el FMI, que había sido rechazada por el kirchnerismo.

Fernández explicó al FMI que Massa llega al Poder Ejecutivo con la promesa de darle volumen político a un gobierno que admite estar híper debilitado por la amenaza de una híper inflación, el fantasma del default y el riesgo país rondando los pasillos de la Casa Rosada y la amenaza de la paralización de la economía.

Los enroques y las negociaciones por el nuevo organigrama de Gobierno

Alberto Fernández junto a Sergio Massa se reunieron este viernes en la residencia de Olivos para reorganizar el gabinete nacional..jfif

Con la promesa de bajar drásticamente el déficit fiscal, que llevó Batakis a Washington, Massa se suma al gobierno con la idea de reducir el número de ministerios: todavía el gobierno no terminaba de definir como quedará el nuevo organigrama de ministros y secretarios, algo que se anunciará la semana que viene.

Lo confirmado es que Massa absorbió en Economía a los ministerios de Desarrollo Productivo y Agricultura, con las consecuentes renuncias de los ex ministros Daniel Scioli y Julián Domínguez.

Scioli vuelve a la embajada en Brasil... En principio. Renunció enojado por la forma en que se conocieron los cambios de gabinete. Se reunió con Massa el viernes en la sede del Ministerio de la Producción, en una reunión tensa.

El jefe de Gabinete, Juan Manzur, logró mantenerse en el cargo, pese a los insistentes rumores de renuncia. Como vicejefe pasará a tener a un hombre del riñón más cercano a Alberto Fernández, Juan Manuel Olmos, que dejará la jefatura de asesores del presidente.

Gabinete con Juan Manzur a la cabeza y la ausencia notoria de varios ministros, entre ellos, Martín Guzmán..jfif

En tanto, el Ministerio de Obras Públicas absorberá al ministerio de Transporte, que quedaría unificado al mando del actual ministro Gabriel Katopodis, quedando pendiente de definición el destino del massista Alexis Guerrera.

Todo era parte de las permanentes reuniones y negociaciones entre los distintos sectores del oficialismo, que llegaron al punto de informar una supuesta conversación del presidente Alberto Fernández con la titular del FMI, Kristalina Georgieva que ante la desmentida del Fondo, la Casa Rosada tuvo que salir a aclarar que fue un intercambio entre un interlocutor del gobierno con la jefa del FMI.

El silencio de Cristina Kirchner sobre los cambios en el gabinete seguía haciendo ruido en la Casa Rosada, donde todavía no quedaba claro el rumbo económico a seguir, como tampoco quién tomará las decisiones de fondo. Un problema económico y político que deberán resolver las tres cabezas del Frente de Todos que resisten a mostrar una foto juntos.

La fórmula que encontraron para no mostrar a un presidente dibujado al estilo parlamentario italiano es que Massa asuma como superministro del problema que Alberto Fernández no pudo resolver: la economía. Lo tiene que hacer en un plazo que el peronismo ya empieza a contar mirando la carrera electoral por la sucesión presidencial, en 2023.

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