De esas reuniones en Casa Rosada participaron también el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el asesor presidencial y armador político, junto a Karina Milei, Eduardo "Lule" Menem, y el vocero presidencial, Manuel Adorni, según trascendió, dado que el gobierno mantuvo esos encuentros en el más estricto hermetismo. También regresó a la Casa Rosada, el asesor presidencial, Santiago Caputo.
El nuevo rol de Guillermo Francos, y las negociaciones de Martín Menem y Victoria Villarruel con los bloques
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Guillermo Francos ya no se ocupa en pleno de las negociaciones de leyes en el Congreso: como jefe de gabinete ahora prefiere centrar su rol político en la gestión y delega las negociaciones con los bloques en el Congreso en los presidentes de las cámaras. El nexo del Poder Ejecutivo quedó en manos de "segundas líneas" del gobierno como son los vicejefes de gabinete, Lisandro Catalán (Interior) y José Rolandi (cuestiones de Administración).
Ahora el ministro coordinador está concentrado en preparar su discurso y la respuesta a más de 2500 preguntas que deberá responder el próximo 4 de septiembre en su primer informe como jefe de Gabinete ante la Cámara de Diputados.
Ante consulta de A24.com en Casa Rosada niegan un supuesto malestar del entorno de Milei con Francos, a quien según rumores, habrían responsabilizado por la derrota oficialista ante la ley de jubilaciones que sancionó la oposición y ahora obliga a Milei a pagar el costo político de vetar un aumento para los jubilados para sostener el equilibrio fiscal prometido; también por no haber podido evitar el rechazo en Diputados al DNU por los fondos reservados para la SIDE.
Milei se puso al frente de la crisis política para intentar ordenar la situación. Tanto para cerrar las grietas internas como para avanzar en una alianza con el PRO de Mauricio Macri y no quedar en franca minoría y en soledad en los próximos meses hasta las elecciones de 2025.
Martín Menem terminó ratificado como presidente y Milei abrió las puertas a otro que habían expulsado de LLA, el ex jefe del bloque de diputados Alfredo Zago, con la intención de planear un nuevo interbloque donde confluyan los nuevos monobloques libertarios los 37 que quedan dentro de LLA e incluso, el PRO.
También trabajan en llegadas a LLA de dirigentes del PRO, y no descartan un rol importante para Cristian Ritondo y el diputado Diego Santilli.
Las mismas fuentes del oficialismo señalaron a A24.com que en la nueva estrategia de Milei, delega en Villarruel las negociaciones para conseguir consenso a las leyes del Ejecutivo en el Senado. A pesar del distanciamiento, hay un pacto mutuo de no agresión, y le dejan la responsabilidad a la Vicepresidenta de manejar la agenda de la cámara Alta.
Aunque en su entorno se quejan por la falta de bajada de línea del Gobierno, la Vicepresidenta prefirió no convocar a sesión en el Senado este jueves para tratar el proyecto de reforma electoral que instaura la Boleta Única Papel, porque según señalan en el Senado, "no estaban asegurados los 37 votos" necesarios y el proyecto corre riesgo de caerse.
Algo similar ocurre en el Senado con la necesidad de evitar que la oposición rechace el DNU de fondos reservados de la SIDE, y los pliegos de los candidatos a jueces de la Corte, Ariel Lijo y García Mansilla, para los que la Casa Rosada espera que en los próximos días, la comisión logre las 9 firmas para sacar dictamen a favor de los pliegos y que puedan ser tratados en el recinto.
Por el momento, Milei consiguió ganar tiempo, ya que la oposición no consiguió los votos para convocar a este jueves a sesión especial para rechazar el DNU de la SIDE, pero deberá esperar una semana más para el tratamiento de la reforma electoral que pretende sancionar para poder aplicar en las elecciones legislativas de 2025.