“Alberto está teniendo un perfil cada vez más nestorista, dándole volumen a una estructura propia”, apuntan desde su entorno en referencia al modo de relación directa que Kirchner tenía con quienes mandaban en el Conurbano. Un cálculo que podría llevar a suplantar el incipiente “albertismo” por una suerte de “intendentismo”.
Lo escuchaban Fernando Espinoza (La Matanza), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Mayra Mendoza (Quilmes), Juan Zabaleta (Hurlingham) Mario Secco (Ensenada), Andrés Watson (Florencio Varela), Gustavo Menéndez (Merlo) Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Lucas Ghi (Morón) y Julio Zamora (Tigre), además del anfitrión Jorge Ferraresi, entre otros.
La inquietud de los alcaldes (de todos los colores políticos) se explica en que actualmente están regidos por una ley provincial que impide la “re-re” inmortalizada por Carlos Menem. Hasta 2016, todos podían reelegirse cuantas veces quisieran y, de hecho, hubo casos de intendentes que ocuparon el sillón municipal por 4 ó 5 mandatos consecutivos. Pero ese año, a fuerza de un pretendido cambio de época, la entonces gobernadora María Eugenia Vidal promovió -con apoyo del massismo- una reforma que prohíbe un tercer mandato consecutivo para todos los cargos electivos.
Con el “contador” de esa nueva legislación fijado en 2015, los intendentes que gobiernan desde ese período ya no pueden postularse para la elección de 2023.
Las alternativas
En eso estaba trabajando, como adelantó este portal, el diputado provincial Julio Pereyra, ex intendente de Florencio Varela devenido en legislador multitarea y garante de los intereses de sus colegas. La Cámara de Diputados, además, está presidida por Federico Otermín, ex secretario de Insaurralde y de buena relación con la oposición. Si bien Pereyra hizo una serie de consultas para avanzar en una reforma de la ley 14.836, llamada Ley Orgánica de las Municipalidades, entre los intendentes se analizan otras opciones para poder saltar de esa norma.
Una posibilidad en estudio es que los jefes comunales “afectados” (los que no tienen re-reelección) elaboren algún tipo de presentación judicial bajo el argumento de que se estaría “coartando” (SIC) la libertad del pueblo para elegir, con el Poder Judicial como aliado.
Como desprendimiento de esa última hipótesis también se evalúa que sea alguna asociación civil la que lleve el expediente, para no exponer a los intendentes, y por eso algunos miran al Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (CEPIS), la ONG que en 2016 accionó contra el aumento de tarifas dispuesto por Mauricio Macri. Esta organización fue fundada por el abogado platense Mariano Lovelli, actual director de Relaciones Institucionales del Senado.
De conseguir la caída del tope, los intendentes del PJ gozarán de un beneficio doble: asegurarse la continuidad en el poder y, a la vez, anular las pretensiones electorales de La Cámpora, que tiene presencia en los Concejos Deliberantes y busca desbancar a muchos de ellos en el recambio de 2023. Por eso la postura de la organización de Máximo Kirchner sigue siendo una incógnita.
Claro que, además, la avanzada beneficiaría de igual modo a los jefes comunales de Cambiemos que se quedan sin reelección, por lo que una eventual presentación judicial contaría con un apoyo amplio y multicolor. Jorge Macri (Vicente López), Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Ezequiel Galli (Olavarría), Néstor Grindetti (Lanús) y Julio Garro (La Plata) son algunos de los que encuentran ese límite. “Esto ya se venía hablando, sólo que ahora se coló un embrión político”, resumen en el peronismo sobre el aval presidencial al planteo reeleccionista. Tras las pruebas de laboratorio, está naciendo la criatura.