Nahuel Gallo, al momento de regresar a la Argentina (Foto: archivo).
La justicia federal está esperando que Gendarmería Nacional habilite a Nahuel Gallo para tomarle declaración testimonial en el marco de la causa argentina contra Nicolás Maduro por la violación sistemática de los derechos humanos fundamentales en Venezuela.
A pedido del juez federal Sebastián Ramos un equipo interdisciplinario de la fuerza deberá establecer si Gallo se encuentra en condiciones de declarar bajo juramento, después de pasar 448 días privado de la libertad por orden del régimen chavista.
La querella de los Foros por la Democracia FADER y FADD sugirieron al tribunal y a la fiscalía la pertinencia de escuchar a Gallo en calidad de testigo para aportar su conocimiento sobre los delitos de lesa humanidad ejecutados por la dictadura bolivariana.
Fue el mismo Nahuel Gallo quien declaró públicamente: “Quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No, no puedo todavía. No me siento preparado. Le pido mi tiempo, ¿me entienden? Yo acá estoy en mi casa, me siento tranquilo, estoy bien, veo a mi familia, no hablo con todos porque yo lo pedí.”
"Quiero tiempo, quiero discernir la información, ha pasado mucho tiempo, casi 15 meses, no sé nada de nadie, de mi familia, de mi institución, del país, aunque yo he defendido siempre mi bandera”, agregó.
Nahuel Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, estuvo privado de su libertad en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024. Lo detuvieron cuando llegó a ese país a encontrarse con su mujer y su hijo.
Nicolás Maduro lo acusó de espionaje y de planear el asesinato de la vicepresidenta Delcy Rodríguez. En Caracas, el entonces fiscal general Tarek William Saab lo imputó por presunta actividad terrorista y acciones desestabilizadoras, alegando que su visita familiar era una fachada para un plan criminal.
A pocos días de su detención ilegal, la Cancillería argentina denunció el secuestro de Gallo,y lo catalogaron como un preso político. Lo mantuvieron encerrado en la cárcel de El Rodeo I, uno de los centros de detención más peligrosos de Venezuela.
La justicia federal aguarda que Nahuel Gallo esté listo para declarar como testigo en el expediente que investiga los delitos de lesa humanidad durante el gobierno de Nicolas Maduro en Venezuela.
El fiscal Carlos Stornelli impulsó este caso en virtud del principio de jurisdicción universal que permite la persecución de ese tipo de crímenes "contra el derecho de gentes" cometidos en otros países.
No obstante, la declaración de Gallo no depende exclusivamente de su recuperación tras su detención ilegal en Venezuela. Gendarmería Nacional deberá aclarar si existe alguna restricción para que responda, amparado por lo que se conoce como el “deber de abstención”.
En su artículo 244, el Código Procesal Penal protege a los militares de revelar hechos que pudieran ser considerados secretos de Estado, a menos que los testigos fuesen liberados de ese deber por las autoridades de la fuerza que integran.
¿Qué podría aportar el testimonio de Gallo?
En la causa Argentina contra los responsables del régimen chavista acusados de violar derechos humanos, los abogados querellantes Tomas Farinni Dugan y Waldo Wolf convencieron a la justicia de que se cite a Nahuel Gallo a prestar declaración testimonial tras haber estado detenido de forma arbitraria en Venezuela.
Remarcaron que la experiencia de Gallo representa “una prueba más de la violación sistemática de los derechos humanos fundamentales por parte del régimen venezolano”.
El fundamento para llamarlo es que podría describir su experiencia en los centros clandestinos de detención denominados Rodeo 1 y el Helicoide dirigidos por el propio Diosdado Cabello –donde las personas privadas de su libertad son sometidas a torturas y amenazas.
Su caso fue denunciado por el gobierno de Javier Milei ante la Corte Penal Internacional como una "desaparición forzada" y motivó condenas de organismos como la la Organización de los Estados Americanos (OEA), que instó a las autoridades venezolanas a que garanticen y certifiquen su seguridad física.
Con la intervención de dirigentes de la AFA, Nahuel Gallo fue liberado y regresó a la Argentina. Actualmente se encuentra bajo estrictos controles médicos y psicológicos en el Edificio Centinela debido al desgaste físico y mental sufrido durante su secuestro.
Maduro permanece detenido en Nueva York acusado de comandar una conspiración narcoterrorista para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.
Mientras tanto, desde Argentina solicitaron la extradición de Maduro para declarar en indagatoria en el marco de la causa 2001/2023 que juzga delitos de lesa humanidad.