Negociaciones con el FMI

Tarifas, el dólar y la inflación: ¿Cómo es el plan económico que diseña Guzmán para llevar al FMI antes de fines de diciembre?

Es un plan que por ahora el Gobierno guarda bajo 7 llaves y lo presentará la primera semana al Congreso para debatir con la oposición y simultáneamente al Consejo Económico y Social
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
El Gobierno apuesta a mostrar apoyo de la oposición para poder cerrar el acuerdo con el FMI para la reestructuración de la deuda
El Gobierno apuesta a mostrar apoyo de la oposición para poder cerrar el acuerdo con el FMI para la reestructuración de la deuda, ¿Cuáles son los números que analiza el ministro Martín Guzmán?

Todavía no hay fecha para una misión del ministro de Economía Martín Guzmán a Washington para llevar el programa final a los técnicos del FMI, pero siguen las conversaciones diarias entre técnicos. La nueva exigencia del Fondo es que el programa plurianual económico tenga apoyo político y social local, y ese es el próximo objetivo del Gobierno.

En el Ministerio de Economía guardan bajo 7 llaves los números que analiza Guzmán, porque según pudo saber este portal, hay un juego de dos negociadores que se están orejeando las cartas a ver cuál termina imponiéndose.

Antes de dar los números públicamente en Argentina, el equipo de Guzmán quiere acordar primero con el Fondo para evitar especulaciones sobre supuestas derrotas o imposiciones. La estrategia de los negociadores es mostrarle al Fondo un proyecto para que vea que Argentina tiene un programa aceptado política y socialmente en el marco del programa de Facilidades Extendidas del organismo internacional.

Los puntos clave del programa económico de Guzmán

Algunas variables que el gobierno guarda bajo llave porque son parte de las negociaciones y no quieren que se conozcan antes, para que después no se diga que no logró objetivos e incluso que perdió, en el tira y afloja con los técnicos del FMI:

El proyecto de Presupuesto 2022 que ya está en el Congreso pero todavía no se aprobó, sigue vigente hasta que alguien pida que se cambie.

El punto central que busca Guzmán es: "inflación en descenso paulatino, consistente, con un trabajo que lleve a parámetros más bajos mes a mes".

"Se buscan factores de convergencia como la paridad cambiaria, la inflación y el resultado fiscal vayan convergiendo hacia el achicamiento de la brecha y una mejora fiscal a partir del crecimiento, pero sin medidas mágicas que después terminan siendo peor el remedio que la enfermedad", comentó a A24.com una fuente oficial al tanto de las negociaciones.

Y aclara: "Lo que no se puede pretender después de tantos desbalances, es que de golpe vayamos a una inflación cero al estilo José Ber Gelbard, ex ministro de Economía y autor del pacto social que se firmó en 1973 entre Perón, las cámaras empresarias y los sindicatos con un aumento estrepitoso de tarifas, que derivó en una híperinflación y una posterior megadevaluación conocida históricamente como el "Rodrigazo".

Se tratará de la convergencia en busca de la sustentabilidad: metas fiscales (subsidios y tarifas), monetarias, cambiarias (devaluación progresiva), inflacionarias y financieras. El programa deberá aprobarlo el Congreso bajo la forma de ley. Es lo que pide el FMI.

Los números que maneja Guzmán según el presupuesto 2022 que ya envió al Congreso y podrían modificarse en uno o dos puntos, según admiten en el Ministerio de Economía son los siguientes:

  • Dólar oficial: 131,10 a diciembre de 2022
  • Inflación: 33% para todo el 2022.
  • Déficit Fiscal: Entre 3,3 y 4 puntos del PBI
  • Tarifas: Aumentos leves y paulatinos desde enero o marzo a través de la segmentación vía ingresos particulares.
  • No se sabe si el programa es proyectado a 2, 3 o 5 años, aunque sí superará al 2022. No tiene nada que ver con el plazo de gracia para no pagar solicitado al FMI para crecer porque se supone que el Fondo va girando fondos para ir pagando lo reprogramado, sería el acuerdo en definitiva.
  • Plazo de gracia: El plazo para no pagar que incluye el Programa de Facilidades Extendidas es de los primeros 4 o 5 años del total de 10 años que se reprogramará la deuda de 44.000 millones de dólares contraída por Mauricio Macri en 2018. En todo 2022 vencen casi 19.000 millones, de los cuales los primeros 2000 millones se deben pagar en marzo. En 2023 vencen otros 19.000 millones de dólares.

Lo que está en discusión también y definirá el Board del FMI en diciembre cuando se reúna en Washington, es si acepta o no el reclamo de eliminación de sobretasas de interés de 3% por el sobreendeudamiento pedido por Macri, mayor al que le correspondía a la Argentina.

Día de la militancia y el apoyo político para empoderar a Alberto Fernández

El objetivo del Gobierno es fortalecer la figura presidencial frente a las negociaciones del FMI y evitar un estallido o corrida cambiaria como ocurrió tras la derrota de Macri en las PASO de 2019 que hubiera dejado a Alberto Fernández muy debilitado, cuando faltan dos años para terminar su actual mandato.

El acuerdo con el Fondo es el primer objetivo a cumplir para intentar enderezar la economía y no volver a caer en la tragedia del default cuando en marzo venza la primera cuota de alrededor de 2000 de los casi 19000 millones del préstamo pedido por Macri en 2018 que vencen a lo largo de 2022, el Presidente ya consiguió el apoyo de gobernadores e intendentes del PJ, que se visibilizó en una demostración de fuerza con la movilización masiva el jueves en la Plaza de Mayo el Día de la Militancia peronista.

Alberto Fernández se rodeó del PJ más ortodoxo y en un gesto que le pedían gobernadores e intendentes ensayó un tono para restituir su debilitada autoridad frente al liderazgo de la vice y jefa hasta ahora de la coalición gobernante, Cristina Fernández Kirchner.

Así, se puso al frente del reclamo de dirigentes territoriales del PJ que piden elegir candidatos para la sucesión presidencial y para gobernadores, intendentes y hasta concejales, por medio de elecciones internas (PASO) en 2023.

El PJ ortodoxo y Alberto le dijeron basta del dedo y la lapicera de Cristina y de Máximo Kirchner para definir candidaturas en el próximo turno electoral.

En ese marco, reapareció uno de los hombres más cercanos al Presidente de quien había pedido Cristina su cabeza: el ex secretario de Comunicación, Juan Pablo Biondi. Pero lo hizo en Plaza de Mayo como un militante más, mezclado en la multitud lejos de los funcionarios.

Aunque fue un hecho su alejamiento de la gestión formal, tras los cambios de gabinete forzados por Cristina tras la derrota en las PASO, Biondi nunca se alejó totalmente del Presidente. La relación entre ellos sigue la misma de siempre. De hecho, su equipo de comunicación permanece en funciones y convive con la estructura de la nueva portavoz de Gobierno, con rango de ministra de comunicación, Gabriela Cerruti.

El silencio de Cristina y La Cámpora

Alberto Fernández en el Día de la Militancia, el día que relanzó su gobierno mirando al 2023.jpg

La primera respuesta de Cristina Kirchner al empoderamiento público de Alberto fue el silencio, apoyando a la distancia. Pero guardándose para sí misma, el momento en que dará su opinión.

Así quedó demostrado cuando le mandó un mensaje por whatsapp el domingo cuando se conoció la derrota y lo felicitó por su discurso llamando al diálogo a la oposición, para que apoye en el Congreso las negociaciones con el FMI.

Pero la distancia demostrada por La Cámpora y Máximo Kirchner junto a los principales dirigentes que le responden en distintos organismos oficiales y en el Gobierno nacional, llegando el Día de la Militancia a la plaza cuando terminaba el discurso del Presidente, fue un mensaje de distancias que no pasó desapercibido.

El Gobierno anunció tras la derrota electoral nacional y la remontada en la provincia de Buenos Aires, comienza una nueva etapa de la gestión pero también de la alianza Frente de Todos cuya columna vertebral es el peronismo.

El PJ fue solamente una vez a internas en 70 años de existencia. Fue tras la derrota electoral contra el radical Raúl Alfonsín en 1983, cuando tenían que definir candidaturas legislativas en 1985 y justamente no había un liderazgo carismático y verticalista como funcionó históricamente el movimiento peronista.

¿Permitirá lo mismo Cristina ahora?. ¿Dejar de ser la líder con poder de lapicera para definir los candidatos y ceder al advenimiento de nuevos actores a través de la competencia democrática interna? Todos coinciden en el Gobierno que para las PASO 2023 falta mucho, apenas están concentrados en llegar a diciembre -faltan 3 semanas- a un acuerdo con el FMI.

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