Villarruel cuestionó el acuerdo comercial con Donald Trump y cerca de Milei la cruzaron con dureza
La vicepresidenta cuestionó el acuerdo de aranceles recíprocos firmado por Milei con Donald Trump y advirtió sobre el impacto en la industria nacional por la avalancha importaciones chinas.
Victoria Villarruel se volvió a diferenciar del presidente Javier Milei, esta vez, rechazó el acuerdo comerciaal con Estados Unidos. Foto: Archivo
La vicepresidenta Victoria Villarruel cuestionó la apertura de importaciones acordada por el presidente Javier Milei con la administración norteamericana de Donald Trump. Aunque sin mencionar directamente al presidente argentino, se ubicó en el otro extremo de la política comercial del gobierno al identificarse con "el nacionalismo" y la defensa de la industria nacional.
"Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina", enfatizó la Vicepresidenta en un mensaje en la red social X, que desde el entorno cercano al presidente no tardaron en retrucar.
"La Vice se parece cada vez más al kirchnerismo, ya se mostró con dos gobernadores k; Ricardo Quintela y antes lo había hecho visitando a Gildo Infran", respondió una alta fuente de la mesa política de la Casa Rosada que se mostró sorprendida por el mensaje de la vicepresidenta, pero que lo enmarcó en sus giras políticas recientes por varias provincias gobernadas por el peronismo.
El nuevo comentario de Villarruel, marcando fuertes diferencias, casi irreconciliables con la política exterior de Javier Milei, que marcó un total alineamiento a los Estados Unidos, se produce a días de que la Casa Rosada envíe al Congreso para su ratificación, el acuerdo comercial firmado por el gobierno argentino con la administración Trump que incluye no solo la baja de aranceles reciprocos para 1675 productos, sino taambién la promesa de apertura casi total de las importaciones y de priorizar la llegada de empresas norteamericanas para invertir en recursos estratégicos como minerales y energía y modifica leyes importantes como la de patentes.
Villarruel comenzó criticando primero la política arancelaria de Trump, que este viernes tuvo un fuerte revés institucional a raíz de un fallo de la Corte de Estados Unidos, que dejó sin efecto "los aranceles impuestos por Trump a las importaciones".
Para la vicepresidenta argentina la decisión de la Corte de EE.UU. "implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos".
"Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno.Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista", señaló.
Y marcó una fuerte diferencia con el gobierno del republicano y principal aliado internacional de Milei: "Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina", dijo Villarruel.
La vicepresidenta consideró que "la apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales".
Y agregó, en un mensaje hacia la Argentina: "Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo".
La decisión de la Corte de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump a las importaciones, implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos.
La decisión de la Corte de Estados Unidos en contra de la política arancelaria de Trump, impacta de lleno contra el acuerdo con Argentina, según advierte la viceppresidenta.
Con 6 votos a favor y 3 en contra, la Corte de EE.UU. se centra en los gravámenes “recíprocos” a casi todos los demás países: “Los redactores de la Constitución no otorgaron ninguna parte del poder tributario al Poder Ejecutivo”.
La mayoría concluyó que la Constitución otorga “muy claramente” al Congreso la facultad de imponer impuestos, incluidos los aranceles. “Los redactores de la Constitución no otorgaron ninguna parte del poder tributario al Poder Ejecutivo”, escribió el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.