Sobre este punto, argumentó: “Uno de los planes sociales más numerosos de la Argentina es el Potenciar Trabajo, que estuvo en el centro de la escena toda esta semana con piquetes y manifestaciones pidiendo universalización y l amiento de un equivalente del cien por ciento del salario mínimo vital y móvil”.
Y detalló que hoy “el Potenciar Trabajo tiene 1.100.000 beneficiarios y hay 2.000.000 inscriptos en el registro nacional de la economía popular que no pueden entrar porque los recursos son finitos”.
Según su análisis, desde el año 2020, que se la lanzó este programa, “las estadísticas no son demasiado buenas. 23.731.00 están en un proceso de transición denominado Régimen de Integración Protegida al Empleo. Están trabajando en relación de dependencia, pero no cumplieron el año de permanencia y están por debajo del salario mínimo vigente”.
senado-acuerdo-fmi.jpg
El Gobierno busca que el Senado convierta en ley el acuerdo con el FMI (Foto: Telam).
Salguero sostuvo también que eEn este proceso de transición, “solo 7 mil pudieron entrar y permanecer en empleos formales” y que es “un proceso que va lento porque el empleo formal no tiene suficiente oferta y la gente a la que hay que trasladar del asistencialismo al empleo formal no tiene la educación básica completa y no ha tenido e décadas un oficio”.
“A partir el año 2022, el Potenciar Trabajo va a estar bajo un sistema de altas y bajas, a medida que van saliendo unos van entrando otros que están inscriptos en el registro”, aseveró. “Va a ser muy difícil lograr que estos programas sociales se universalicen y que se consiga un aumento equivalente al salario mínimo vital y móvil”, recalcó.
Por último, concluyó: “Todos los planes sociales son el rostro de la pobreza en la Argentina. Los planes sociales perpetuándose lo único que han hecho es pulverizar la dignidad de la gente. Perpetuar los planes sociales desde la década del 80 ha dejado a la gente más cerca de la expulsión y más lejos de la justicia social”.