Paso 2: el papá en cuestión le promete una sorpresa a su hija y, momentos después, reanuda el juego sin que su pequeña le mire la cara antes de preguntar a dónde está.
Paso 3: la niña rompe en llanto al comprobar que su afable, bien intencionado y barbudo padre se convirtió en un hombre sin vello facial y se resiste a mirarlo a la cara.
La próxima vez quizás sea recomendable jugar con muñecas. Mientras tanto, el video cosechó más de 3 millones de visitas en YouTube en apenas dos días.