“Al rasurar el vello púbico no solamente estamos cortando los pelitos, sino que las cuchillas producen pequeñas heridas en la piel”, advirtió el médico. Al ser la piel la barrera natural hacia el medio interno, estas lesiones actúan como una “puerta de entrada” para microorganismos peligrosos.
Afeitarse el vello genital: qué complicaciones puede traer para la salud
Entre las complicaciones más frecuentes, el urólogo destacó el riesgo incrementado de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS). “Debemos destacar algunas infecciones como el herpes o el virus del papiloma humano (VPH)”, señaló, y agregó que estos virus aprovechan las microheridas para ingresar a las capas profundas de la piel. Además de las ITS, el rasurado favorece la llegada de otros gérmenes comunes, responsables de infecciones cutáneas locales, como el estafilococo.
Carrillo fue tajante respecto al momento elegido para la depilación, y calificó como un error crítico el rasurado previo a un encuentro íntimo. “Lo peor que se puede hacer es rasurarse antes de tener relaciones, ya que estas heridas recientes facilitan el ingreso de gérmenes y la aparición de una infección”, afirmó. Asimismo, remarcó que quienes tienen antecedentes de verrugas por VPH deben evitar las rasuradoras, ya que el corte de una lesión puede provocar que el virus se implante y se extienda a otras zonas de la piel.
Para quienes prefieren reducir la cantidad de vello sin comprometer la integridad física, el doctor sugirió alternativas menos invasivas que la cuchilla.
“Lo más recomendable no es rasurar, sino utilizar tijeras o una cortadora de pelo, como las que se usan en la cabeza”, indicó.
Según el experto, este método permite disminuir la longitud sin dañar de forma grosera las capas superficiales de la dermis, evitando complicaciones que muchas veces pasan desapercibidas en la consulta médica diaria.
¿Por qué es peligroso afeitarse la zona genital antes de tener relaciones?
No obstante, para quienes decidan optar por el rasurado tradicional a pesar de las advertencias, el profesional remarcó que el factor tiempo resulta determinante para minimizar riesgos. "Lo peor que puedes hacer es rasurarte antes de ir a tener relaciones", enfatizó Carrillo, tras explicar que al estar las microlesiones "recién hechas", se facilita enormemente la entrada de gérmenes y la consecuente aparición de infecciones.
Asimismo, el especialista hizo un llamado de atención para aquellos pacientes con antecedentes de verrugas genitales por el virus del papiloma humano (VPH). En estos casos, la recomendación de evitar la rasuradora es aún más estricta, ya que el paso del filo puede lastimar lesiones muy pequeñas que quizás han vuelto a brotar. Según alertó el médico, esta acción provoca que el virus "se siga implantando" y se extienda hacia otras zonas de la piel, agravando el cuadro clínico del paciente.