La entrada de Arturo a la casa de Gran Hermano fue muy pedida y deseada por los participantes. Era Furia, gran estudiosa del reality, que sabía que pronto llegaría el momento de entrar a la mascota.
Arturo tuvo una desubicada actitud con el Chino y dejó helados a todos los productores de Gran Hermano.
La entrada de Arturo a la casa de Gran Hermano fue muy pedida y deseada por los participantes. Era Furia, gran estudiosa del reality, que sabía que pronto llegaría el momento de entrar a la mascota.
Por medio de un “congelados” el perrito ingresó a la casa y eligió a su amo: Martín. El Chino y el cuadrúpedo se enamoran al instante. El can decidió no salirse de encima del participante ni un segundo.
Es así que se vivió un blooper que desencajó hasta a los productores de Gran Hermano cuando el Chino decidió ir a dormir una siesta, la mascota lo siguió. Al parecer, lo que no contaron fue que entró en celo.
Entonces, mientras querían mostrar a ambos durmiendo una siesta, el perro inmediatamente quiso montar a Martín. La camara rotó rápidamente y sacó del plano la habitación para ir al jardín de la casa.