1. Limpieza de zonas marcadas: usar jabones neutros o enzimáticos destruye las partículas del olor y neutraliza las marcas olfativas, evitando que el gato vuelva a arañar en el mismo lugar.
2. Estimulación y juego: si el gato pasa mucho tiempo solo, necesita descargar energía. Proporcionarle juguetes atractivos y jugar regularmente ayuda a reducir el estrés y los arañazos por aburrimiento.
3. Corte de uñas y rascadores: limar las uñas cuando el gato lo permite disminuye el daño en muebles. Colocar un rascador, comprado o hecho en casa con palo y cuerda, redirige el comportamiento hacia un lugar permitido.
4. Feromonas de uso comercial: aplicar gotas de feromonas en el rascador atrae al gato y lo conduce a arañar allí. Son seguras y no representan riesgo para el animal.
5. Cobertores protectores para muebles: cubrir los sillones con fundas especiales hace que sean menos atractivos para arañar.
6. Evitar castigos: retar al gato aumenta su estrés y no modifica la conducta, pues aprenden mejor mediante refuerzos positivos y alternativas adecuadas.