En paralelo, Rosalía Zarate, la madre del imputado es arquitecta y trabajaba, porque tras la aprehensión de Máximo habría renunciado, aunque los vecinos aseguran que no renunció y sigue firmando como secretaria de Obras Públicas en la Municipalidad de Zárate.
Desde hace tres años la vida de ellos cambió: ahora se turnan para ir a visitar a Máximo a la alcaldía de La Plata. Se alejaron de sus círculos sociales y aseguran que la condena a cadena perpetua les generó una gran depresión a ambos.
Máximo Thomsen en su peor momento: el problema que inquieta y aterroriza al rugbier que mató a Fernando Báez Sosa
Tras la condena a los 8 rugbiers por el asesinato a golpes de Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche en Villa Gesell, hace tres años, los jovenes volvieron a la alcaldía de Melchor Romero hasta que sean trasladados a penales donde cumplirán sus penas.
Mientras eso sucede, el grupo se quiebra y buscan trazar distintas estrategias para poder torcer la decisión de la Justicia y esquivar o bajar las penas.
Pero los condenados a perpetua, Máximo Thomsen es el más complicado por ser señalado como el líder del grupo y por los videos de lo sacado que estaba el día que mataron a golpes a Fernando.
Ahora, el rugbier está con miedo e incertidumbre sobre su futuro. Las fuertes diferencias que tiene con los otros cuatro rugbiers condenados a perpetua y las internas entre ellos, detectadas previo a la sentencia, se agravaron tras el fallo e incluyen pases de factura y reproches.
La Justicia está al tanto de esto y podría mandar a Thomsen a una cárcel distinta que a los rugbiers dejándolo solo. Esta situación incierta inquieta y aterroriza al ex deportista.
Fmn0xWqXoBUq5zD.jpg
Máximo Thomsen se reconoció parado al lado de Fernando Báez Sosa pero negó mirarlo (Foto: Twitter)